La rebaja en los topes de capturas del cerco favorece una mejora de precios de la anchoa

El kilo de la especie alcanza los tres euros tras el desplome de la semana pasada - El sector asegura que la población de sardina muestra "señales" de recuperación

05.05.2016 | 16:31
Marineros de cerco preparan las redes en un puerto gallego antes de salir a faenar.

Las claves

  • Rebaja. La flota del Cantábrico decidió reducir los topes de capturas de anchoa y recortar una jornada laboral a la semana ante la abundancia de la especie, que colapsó los puertos
  • Precios. La cotización del kilo de bocarte experimentó un repunte importante tras pasar de 30 céntimos la semana pasada a rondar el euro e incluso alcanzar máximos de tres euros por kilo
  • Galicia. El sector lamenta la escasez de recurso en las costas gallegas, aunque destaca que este año se ve más sardina que en los anteriores, señal de que está en proceso de recuperación

La rebaja en los topes de captura de anchoa pactada por la flota de cerco del Cantábrico la semana pasada ya tiene efectos en el precio de la especie, que repuntó de manera considerable ayer y anteayer. Si hace unos días el sector se quejaba de que el kilo de bocarte no superaba los 40 céntimos, esta semana los precios ya rondaron el euro e incluso alcanzaron máximos de tres euros, a pesar de que el tamaño de los ejemplares todavía es "pequeño".

"Bajar los topes nos dio la vida, estábamos desperdiciando pescado", asegura el presidente de la Asociación de Armadores de Cerco de Galicia (Acerga), José Blanco. Su barco descargó ayer 3.000 kilos de anchoa.

El vicepresidente de Cerqueiros Galegos, Gonzalo Pérez, coincide con Blanco e indica que la cotización del kilo de bocarte llegó a alcanzar los tres euros durante las primeras subastas del día. "Los barcos están ganando entre 3.000 y 5.000 euros cada día, no podemos quejarnos", apunta Pérez.

La flota de cerco del Cantábrico decidió rebajar los límites de capturas de anchoa y recortar una jornada de trabajo a la semana ante la abundancia de la especie, que llegó a colapsar los puertos del golfo de Vizcaya. Los barcos de más de 120 toneladas de arqueo (GT) pueden descargar hasta 6.000 kilos, mientras los de menor tamaño tienen un límite de 5.000. Los topes anteriores eran de 10.000 y 8.000 kilos respectivamente, por lo que la reducción fue del 40%.

A medida que la anchoa migra hacia el oeste, también lo hace el sector. Algunos barcos gallegos de los 60 que se desplazaron al golfo de Vizcaya para la costera ya abandonaron Euskadi y faenan frente a puertos cántabros como Santoña.

Mientras, el cerco lamenta que la escasez de recurso en las costas gallegas persiste y perjudica a los barcos que decidieron quedarse en Galicia. "El jurel está desaparecido este año, por estas fechas suele haber mucho", indica Pérez. Este armador añade, no obstante, que la sardina muestra "señales" de recuperación. "Ya se ve más que en los años anteriores, aunque todavía no es la época de pescarla", explica el representante de Cerqueiros Galegos.

Flota de artes menores

En relación con la corta campaña de xarda para la flota de artes menores, el director xeral de Pesca, Juan Maneiro, culpabilizó el pasado martes a algunas cofradías "irresponsables" del agotamiento total de la cuota, incluida la reserva del 15% para capturas accidentales, por no enviar los datos de descargas a tiempo. El representante de la Consellería do Mar dijo, no obstante, que la "mayoría" de los pósitos sí cumplió con su obligación.

Maneiro también apuntó que la campaña de este año para la flota artesanal gallega duró 16 días, diez menos que en 2015, si bien valoró que hubo una mayor "rentabilidad" pesquera, ya que la caballa se vendió de media a "75 céntimos" por kilo, frente a los "40" de 2014. "La temporada no fue positiva, pero tampoco creo que fuese negativa", concluyó el alto cargo de la Xunta.

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