22 de noviembre de 2008
22.11.2008
sada

El jefe de Euroespes dice que el juicio es "una trama" contra Santamaría

La defensa de Cacabelos afirmó que la clínica privada está "coparticipada por la Xunta". El fiscal recalcó que es "imposible" que los pacientes consumiesen las recetas expedidas.

22.11.2008 | 01:00
Santamaría, en primer término, junto a Ossorio y a Cacabelos, en el banquillo de los acusados.

El director general de la clínica Euroespes, Ramón Cacabelos, aseguró ayer al finalizar el juicio por una supuesta trama de tráfico de medicamentos para estafar a la sanidad pública, en la que está imputado junto al tránsfuga y jefe de servicio en el Centro de Atención Primaria de Sada, Luis Santamaría, y a la farmacéutica Isabel Ossorio, que el juicio fue "una trama urdida desde Santiago para exterminar a un rival político", en referencia a Santamaría, que fue miembro de los gobiernos locales de Sada presididos por Abel López Soto, del BNG, y Ramón Rodríguez Ares, primero del PP y luego del PDSP.
El letrado que ejerció la defensa de Cacabelos, José Ramón Sierra, aseguró durante la lectura del alegato final que el juicio era "una auténtica película" y subrayó que Euroespes está coparticipada por la Xunta. "La acusación no ha aportado ni un solo paciente al que le hayan vendido medicamentos en la clínica. Tampoco se sabe dónde están esos medicamentos", resaltó el abogado.
La Fiscalía solicita que el director general de Euroespes y la farmacéutica sean condenados a tres años de cárcel. Los imputados están acusados de confabularse con Santamaría para conseguir medicamentos a cargo de la Seguridad Social para después venderlos a los pacientes del centro privado. El Ministerio público recalcó que el volumen de recetas que expedía Santamaría, para el que pide seis años de prisión y otros tantos de inhabilitación, era "imposible que fuese consumido" por los pacientes y que en algunos casos los tratamientos eran "contradictorios".
El jefe de servicio del Centro de Atención Primaria afirmó durante una de las vistas del juicio celebrada la semana pasada que pretendía "ayudar a los viejos" y negó el fraude del que le acusan. El fiscal y el letrado del Sergas, sin embargo, incidieron en que los clientes de la clínica privada a nombre de los que expedía las recetas eran "altos ejecutivos". La defensa de Santamaría, que era el primer médico en el ranking de prescripción de Galicia, justificó que el doctor validase varias recetas del mismo medicamento pero de diferentes marcas porque no tenía "preferencia por ninguna".

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