10 de julio de 2019
10.07.2019
La protección ambiental de la península de la Torre

Blindaje al espacio natural de la Torre

La Xunta aprueba de forma provisional la protección para el entorno del faro, impulsada por el Concello, por sus destacados valores paisajísticos y ecológicos

09.07.2019 | 21:07

Más de dos años después de que el pleno municipal aprobará la solicitud de declaración del entorno de la Torre de Hércules como Espazo Natural de Interese Local (ENIL), la Consellería de Medio Ambiente publicó ayer la aprobación provisional de esa medida, que para que sea definitiva deberá superar el proceso de información pública que comenzará hoy y tendrá una duración de veinte días hábiles.

Fue el 5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente, de 2017 cuando el Concello inició la tramitación, en la que el anterior Gobierno local criticó la demora de la Xunta en resolverla, ya que exigió documentación que desde A Coruña se consideraba que ya estaba aportada, así como que Costas reclamase todo el expediente también en castellano. Una vez que se supere el periodo de información pública, en el que habrá que contestar a alegaciones en el caso de que se presenten, el Concello deberá elaborar un plan de protección para este lugar en el plazo máximo de dos años. El Gobierno local presidido por Francisco Vázquez inició este procedimiento en 2003 para lograr la protección de estos terrenos, pero al no culminarlo impidió que se aprobara la declaración.

El ENIL de la Torre tendrá una superficie de 39,48 hectáreas y se extenderá desde el margen izquierdo de la playa de As Lapas hasta el derecho de la cala de Adormideras, pasando por los alrededores de la Torre, punta Herminia y el campo de los Menhires. La delimitación interior estará marcada por el paseo marítimo y la senda que parte de la antigua prisión provincial hasta la rotonda de la Torre. Parte de estos terrenos forman parte del dominio público marítimo-terrestre, por lo que están afectados por las servidumbres de paso y de protección, aunque todo el ENIL se encuentra en la zona de influencia, que tiene una anchura de 500 metros desde el borde litoral.

Una vez que sea definitiva la protección para esta zona, el Concello solo podrá autorizar obras, instalaciones y actividades que no puedan situarse en otro lugar, como la extracción de mejilla que efectúan los mariscadores en las rocas de la costa. También se permitirán las instalaciones que ofrezcan servicios necesarios o convenientes para el uso del dominio público marítimo-terrestre, además de los equipamientos deportivos descubiertos, aunque la ciudad deportiva municipal está excluida de este área de protección.

Sobre los trabajos que se podrán acometer, la Consellería detalla que solo podrán ser de reparación, mejora, consolidación y modernización "siempre que no impliquen aumento de volumen, altura ni superficie de las construcciones existentes", así como que incrementen el valor que tengan las edificaciones en caso de que deban ser expropiadas. Medio Ambiente advierte además de que los usos que se pretenda desarrollar en el entorno de la Torre deberán ser autorizados previamente por la Xunta.

Otra de las advertencias de la administración autonómica es que el Concello deberá dejar visibles los elementos de interés arqueológico, histórico y etnográfico existentes, como los petroglifos documentados en la zona.

Valores naturales

El Concello, con Marea en el Gobierno local, propuso la protección del entorno de la Torre al considerar destacables sus valores paisajísticos y ecológicos, ya que aunque su extensión es reducida, existe una "extraordinaria muestra de diversidad", según figura en la orden de la Consellería de Medio Ambiente que aprueba la declaración de forma provisional.

En la zona se catalogaron siete hábitats de interés comunitario: bancos de arena cubiertos permanentemente por agua marina poco profunda, grandes calas y bahías poco profundas, arrecifes, vegetación anual sobre algas, vegetación perenne de calas de cantos rodados, cantiles con vegetación de las costas atlánticas e bálticas, así como brezales secos europeos. Entre las 195 especies vegetales, sobresalen la clavelina de mar y de la hierba de enamorar.

Las aves son los animales cuya diversidad es más notable en los alrededores de la Torre, ya está documentada la presencia de un centenar de especies, de las que 55 están protegidas, mientras que de insectos son 231 las contabilizadas y de hongos 50. La mariposa monarca es uno de los animales destacados en este espacio, ya que está protegida por el Convenio de Bonn, mientras que el ciervo volante lo está por el de Berna.

El erizo y el murciélago son los mamíferos existentes en este entorno que gozan de protección, mientras que entre los anfibios figura el sapillo pintojo ibérico, considerado una especie endémica y amenazada de extinción, por lo que se encuentra en los catálogos gallego y español de especies amenazadas y en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. La Consellería de Medio Ambiente resalta además que estos terrenos tienen también valor por tratarse de un lugar muy frecuentado tanto por los habitantes de la ciudad como por los turistas para el paseo y la observación de la naturaleza.

Al aprobar provisionalmente la declaración de protección, la Xunta recuerda que el Concello debe elaborar un plan especial para esta zona que ya está previsto en el Plan General de Ordenación Municipal, documento que deberá además modificarse para introducir la figura del suelo rústico de protección de espacios naturales, que no aparece en la normativa urbanística coruñesa, en la que además está en trámite un cambio para impedir la construcción en la cantera de Adormideras.

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