13 de agosto de 2019
13.08.2019

Condenado por comprar dos móviles que sabía que eran robados

Luego vendió en un local de Os Mallos un terminal a una tercera persona, que fue absuelta porque desconocía su procedencia

12.08.2019 | 21:28

Compró dos teléfonos móviles por 40 o 50 euros para, a continuación, venderlos a otras dos personas. Uno de los intercambios lo hizo en una cafetería de Os Mallos, pero el comprador no sabía de la procedencia ilícita del terminal, por lo que no fue condenado. Al vendedor, en cambio, se le atribuye un delito de receptación y se le condena a un año y cuatro meses de cárcel, aunque solo ingresará en prisión si tiene antecedentes penales

Un hombre ha sido condenado a un año y cuatro meses de cárcel por comprar dos móviles robados y después venderlos a otras personas. El juzgado de lo Penal le atribuye un delito de receptación que la Audiencia Provincial confirma al desestimar el recurso interpuesto por el individuo.

Según la sentencia, los hechos sucedieron antes de mayo de 2016. El condenado adquirió entonces "por 40 o 50 euros" dos teléfonos móviles a una persona no identificada. Su intención era volver a venderlos, y eso hizo a continuación. El intercambio se produjo en una cafetería de Os Mallos, donde le entregó uno de los terminales, de marca Samsung, a otra persona, que abonó entre 40 y 50 euros. Al comprador no se le ha condenado por el mismo delito que al vendedor porque, indica el fallo, "desconocía la procedencia ilícita del objeto". El otro teléfono también fue vendido a otra persona por el mismo precio, aunque no se ha identificado a esta.

Los teléfonos móviles fueron recuperados y devueltos a su propietario, a quien se los habían robado para proceder a esta venta ilícita.

El juzgado de lo Penal condenó al hombre en octubre de 2018 como autor responsable de un delito de receptación. Este se da cuando una persona ayuda o encubre a los responsables de un delito para aprovechar, adquirir o esconder los efectos del hecho delictivo precedente. En este caso, el varón adquirió los dos móviles previamente robados para poder venderlos a terceras personas. Este mismo delito se le podría atribuir al segundo comprador de los terminales, que los adquirió en mano en un establecimiento de hostelería, pero el juez finalmente lo absolvió por la retirada de la acusación contra él.

El condenado presentó un recurso de apelación contra la sentencia, pero fue desestimado por la Audiencia Provincial al entender que estos argumentos confirman lo ocurrido y "resulta innecesario reproducir el hecho probado de la sentencia o realizar razonamiento alguno sobre su contenido". Así, el hombre ha sido condenado a un año y cuatro meses de prisión, que podría eludir si no tiene antecedentes penales, así como a la mitad del pago de las costas.

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