Las dos constructoras que habían recibido las mejores puntuaciones en el concurso convocado por el Concello para reformar la plaza, mercado y escuela de Monte Alto han renunciado a realizar la obra. La empresa mejor valorada, Construcciones Ángel Jove, señaló que el largo plazo transcurrido entre la oferta y la adjudicación “hace imposible mantener los precios ofertados”. La segunda, Proyecon Galicia, no mencionó el aumento de los precios, pero invocó el artículo 158.4 de la Ley de Contratos del Sector Público, que permite a una empresa retirarse de una licitación si se exceden los plazos marcados para adjudicarla.

La obra todavía puede asignarse, pues ahora le toca el turno de decidir si quiere realizarla a Obras y Servicios Gómez Crespo, que consiguió la tercera mejor puntuación. Su oferta es más costosa para la Administración que las de sus competidores (casi tres millones frente a los 2,74 de Ángel Jove y 2,72 de Proyecon Galicia). En el caso de que también renunciase, podría hacerse con la contratación Construcciones López Cao, la última empresa que se presentó al concurso y que presentó un proyecto de cerca de 3,1 millones. Si no, habría que abrir de nuevo otro concurso.

Pero incluso si Obras y Servicios Gómez Crespo acepta la adjudicación, las dos renuncias suman retrasos a un proyecto anunciado en 2015 pero que se alarga por la lentitud de la Administración. La apertura de la licitación, esto es, del proceso de contratación al que pueden concurrir las empresas, se produjo en mayo del año pasado, y los sobres con las ofertas de las cuatro empresas se abrieron el 18 de junio.

Según la ley de contratación, en un procedimiento de estas características la adjudicación se tiene que hacer en un plazo de dos meses desde la apertura, un periodo que los pliegos ampliaron a cuatro. Pero la mesa de contratación no propuso la adjudicación a la oferta mejor valorada hasta el 14 de enero de este año, cuando habían transcurrido casi siete.

Este incumplimiento de los plazos, por una parte, ha aumentado el coste de los materiales, en un contexto de inflación y cuellos de botella, y al tiempo da a las empresas soporte legal para renunciar a la licitación, con derecho a recuperar el importe que adelantaron como garantía.

La reforma del entorno del mercado de Monte Alto la anunció por primera vez el Partido Popular en 2015, antes de perder las elecciones municipales. En agosto, el nuevo Gobierno local de Marea anunció su intención de realizar una obra más ambiciosa. Pero no hubo un proyecto redactado hasta inicios de 2019, y el plan no se aprobó hasta 2020. La apertura del concurso demoró otro año. Y una vez que se consiga al fin la adjudicación, los trabajos durarán 24 meses.

El proyecto de Gómez Crespo

El proyecto de Gómez Crespo fue el segundo mejor valorado en el apartado técnico, con 32,33 puntos sobre 40, y los evaluadores calificaron su propuesta de “completa y bien justificada”. En cambio, le criticaron que, al contrario que las otras propuestas, “plantea el empleo de una grúa torre”, algo que “genera interferencias en el entorno”. Su plan para las obras también ocupará algunas plazas de aparcamiento, situadas en las calles Cuento y Forcarei, y trasladaría un paso de peatones en esta segunda vía.

El proyecto plantea reformar la plaza de Monte Alto, eliminando los lucernarios sobre el mercado y creando un ascensor de uso público. La escuela infantil pasará de tener dos plantas a una, con patio interior, y se busca “acercar el mercado a la calle” enlazando entre este y las calles perimetrales con escaleras, rampas y balcones.