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La Opinión de A Coruña

El Superior condena a Albada a pagar dos multas de la Xunta que suman 80.000 euros

La concesionaria de la planta de basuras debía haber sellado dos vertederos en 2017 | Rechaza su argumento de que el Concello debía aprobar previamente el proyecto de obra

Planta de tratamiento de residuos de Nostián.

Albada, la concesionaria de la planta de tratamiento de residuos de Nostián, tendrá que abonar a la Xunta la sanción de 60.000 euros que le impuso en 2018 por no sellar dos vertederos de sus instalaciones y la de 20.000 euros aplicada en 2020 al comprobar que seguía sin cumplir esa orden. El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia desestimó el recurso que había presentado la empresa contra la sentencia de un juzgado de la Contencioso-Administrativo que ya había rechazado su intento de eludir ese pago. Esta sentencia podrá, sin embargo, ser recurrida ante el Supremo.

La concesionaria aseguraba inicialmente que el sellado de los vertederos era responsabilidad municipal porque las instalaciones son propiedad del Concello, pero una sentencia del Superior de 2018 ya determinó que esa obra le corresponde realizarla a Albada. La Xunta ordenó que se terminase el 30 de junio de 2017, pero la compañía argumentó que antes el Concello debía aprobar el proyecto. En este pleito, la administración autonómica entendió que con su actuación, Albada trataba de “dilatar la ejecución de la obra”.

En la sentencia, el Superior destaca que “sin causa que lo justifique, el informe técnico de viabilidad [para realizar el sellado] no fue presentado hasta el 15 de febrero de 2018, ya iniciado el procedimiento sancionador”, a lo que añade que procede imponer las multas determinadas por la Xunta, que además considera proporcionadas, ya que se trata de una infracción grave.

Esta sanción se suma a otras anteriores impuestas a la compañía por su gestión de la planta de Nostián. Una de ellas, de 40.000 euros se debió al incumplimiento de las condiciones de vertido incluidas en la Autorización Ambiental Integrada, que regula la actividad de la instalación y las medidas para reducir su impacto ambiental. Albada presentó un recurso a la multa ante el Superior de Galicia, pero la Xunta preveía en enero que sería desestimado.

También se le impuso una sanción de 50.000 euros por apilar al aire libre 12.000 toneladas de residuos no tratables en la planta en el verano de 2019, al no poder enviarlos a un vertedero de Santiago. Finalmente esos desechos fueron trasladados a un punto de vertido en el municipio de Sobrado dos Monxes.

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