17.000 millas náuticas por la paz

El velero ‘Oman Shabab II’ abrió su cubierta al público en la visita a la ciudad durante su camino de regreso a casa después vencer una regata de ‘The Tall Ships Races’

Daniel Abelenda Lado

Daniel Abelenda Lado

El Shabab Oman II atrajo la atención de los vecinos y curiosos que se acercaron a verlo en el muelle de Transatlánticos. Desde primera hora comenzaron las visitas a la cubierta del buque escuela, que se quedará en la ciudad hasta mañana jueves. Hoy aun se puede subir a bordo desde las 10.00 hasta las 18.00 horas. Tras su escala en A Coruña les esperan varias paradas en su retorno a casa. Aquí llegó después de participar durante este verano en la regata The Tall Ships Races en el mar del Norte, donde el buque ganó una de las pruebas y fue reconocido con el premio de la amistad. La misión de este buque escuela, tal como asegura su capitán, es “promover el mensaje de paz y amistad en el mundo”. Para ello, en toda esta travesía recorrerán un total de 17.000 millas náuticas.

El capitán Issa Sulayem Al-Jahwari, a la izquierda, con un aprendiz junto al timón del buque escuela ‘Shabab Oman II’.   | // VÍCTOR ECHAVE

El capitán Issa Sulayem Al-Jahwari, a la izquierda, con un aprendiz junto al timón del buque escuela ‘Shabab Oman II’. | // VÍCTOR ECHAVE / Daniel Abelenda Lado

A través de los vientos y las mareas, el barco quiere “recuperar la posición de prestigio de Omán” en el mar al mismo tiempo que promociona el turismo y los valores culturales de Omán. Aunque llegó el lunes por la mañana, este martes comenzaron las visitas a bordo de la embarcación de vela de gran tamaño. Los coruñeses pudieron recorrer y explorar la cubierta del buque, que cuenta con 84 metros de longitud total. A bordo les recibieron los 90 integrantes de la tripulación, conformada por 54 miembros fijos y 36 aprendices en formación.

El navío sirve como una experiencia vital inolvidable para los jóvenes marinos. “Intentamos entrenar a la gente joven de Omán, no solo de la Marina, también de las universidades”, indica el capitán, Issa Sulayem Al-Jahwari. Los grumetes realizan su estancia en el barco durante un mes. En este tiempo, junto al personal fijo, aprenden todo lo necesario para vivir en el mar y en un barco de la Marina Real del Sultanato. “Intentamos entrenar a la gente joven de Omán, no solo de la Marina, también de las universidades”, explica el marino. Además, señala que este desafío es importante para mejorar sus capacidades de liderazgo y de convivencia.

Para la mayoría de los estudiantes es su primera vez en una campaña de este tipo y lejos de casa. “Solo uno había estado antes el mar”, apunta el capitán. Con todo, en el tiempo que tienen para vivir a bordo, consiguen un aprendizaje inmediato. En cuestión de días memorizan el uso de cada una de las múltiples cuerdas que engalanan la cubierta. “En total son 21 kilómetros de cuerdas”, explica un miembro de la tripulación. El elenco de estudiantes es mixto. “Hay mujeres a bordo que trabajan codo con codo con sus compañeros masculinos”, cuenta. En total hay cabida para doce mujeres en el barco, que cuentan con dos camarotes reservados. También disponen de espacios y camarotes para cuatro personas VIP.

En el mar, el Shabab Oman II viene de ganar una prueba de veleros de su clase, The Tall Ships Races. La competición se realiza de forma anual esta edición tuvo lugar entre Dinamarca, Países Bajos y Bélgica. La embarcación del Omán se impuso en la prueba, que visitó los puertos de Esbjerg, Harlingen, Amberes y Aalborg en dos regatas diferentes. Además, recibieron el premio de la amistad otorgado por la organización de la prueba, que reconoce la labor del proyecto en favor de la paz. Después del triunfo, aun les quedan unas semanas de navegación. Sus siguiente destinos son Tánger y Algeciras. Después pararán en Malta y en Chipre, antes de dirigirse al canal de Suez y retornar a la capital de su país, Mascate.

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