Un nuevo crucero turístico se estrenó en el muelle de Trasatlánticos, donde ayer permaneció amarrado el Iona, el sexto más grande del mundo y perteneciente a la armadora P&O. Sus dimensiones, 345 metros de eslora, llamaron la atención de los coruñeses, ya que fue visible desde diferentes puntos de la ciudad. Su gran tamaño hace posible que transporte a 4.400 pasajeros y 1.700 tripulantes, según la información facilitada por su consignatario, Rubine e Hijos.

El buque, que procedía de Cádiz y permaneció en el puerto hasta las 17.00 horas con rumbo al puerto británico de Southampton, es uno de los más modernos de la flota internacional, ya que sus motores están propulsados por gas natural. La llegada del Iona se suma a la larga lista de cruceros arribados este año al puerto coruñés, que acabará 2022 con 138 escalas de estos buques, 225.000 pasajeros y 100.000 tripulantes. Estas cifras superan ampliamente las de 2017, hasta ahora el mejor año de este tráfico, en el que arribaron 121 buques y 184.069 turistas, de acuerdo con los datos facilitados por la Autoridad Portuaria.

El presidente de este organismo, Martín Fernández Prado, intercambió ayer en el muelle metopas con el capitán del Iona y avanzó que para el próximo año se cuenta ya con la previsión de 142 escalas de cruceros, aunque esta cifra podrá incrementarse en los próximos meses.

Fernández Prado puso además de relieve el impacto económico que tiene en la ciudad la llegada de estos barcos, que calculó en 20 millones de euros y que beneficia en particular al comercio, la hostelería y el sector turístico en general.