Los promotores prevén reducir el impacto visual del polígono de Visma con vegetación

El estudio incluido en el proyecto de urbanización propone instalar elementos naturales para mejorar el paisaje

La entidad vecinal de O Ventorrillo critica su afección visual

Recreación del futuro polígono residencial de Visma. |   // LA OPINIÓN

Recreación del futuro polígono residencial de Visma. | // LA OPINIÓN / José Manuel Gutiérrez

Los promotores del polígono urbanístico de San Pedro de Visma apuestan por la introducción de elementos vegetales en el diseño del futuro barrio para mejorar su calidad paisajística y reducir el impacto que causará la construcción de los nuevos edificios e infraestructuras previstos en el proyecto. El plan de urbanización cuenta con un Estudio de Impacto e Integración Paisajística que propone una serie de medidas para conseguir un “menor impacto visual de las infraestructuras sobre el paisaje existente”, mejorar la calidad paisajística mediante la introducción de “elementos naturales” y favorecer la “apreciación del paisaje”.

Durante el proceso de información pública del proyecto de urbanización del polígono, en el que se construirán 4.000 viviendas, la asociación de vecinos de O Ventorrillo criticó su “impacto visual negativo”, en especial por los tres edificios de veinte plantas previstos, que considera que dejarán en sombra a viviendas de su entorno. La alta densidad edificatoria autorizada por la normativa suscita también la oposición de BNG y Marea Atlántica.

El estudio paisajístico pone de relieve que el polígono de Visma será una de las actuaciones más importantes en la ciudad, ya que ocupará 337.100 metros cuadrados que están actualmente “poco urbanizados con predominio de pastos, terrenos agrícolas e improductivos”, aunque rodeados de barrios residenciales y una zona industrial, por lo que lo considera integrado “en un escenario netamente urbano”.

Para mejorar la calidad del paisaje, el estudio propone medidas a partir de seis puntos de observación del polígono, el primero de los cuales es el mirador situado en la carretera al parque de Bens. La amplia panorámica que se divisa desde allí hace que se estime como “fundamental” la zona verde propuesta para la zona próxima a la tercera ronda, mientras que se propone reducir el impacto de las áreas de equipamiento con “plantaciones densas” en las zonas verdes próximas. En la prevista junto a la tercera ronda se aconseja plantar setos y árboles perennes y en los edificios de equipamientos que los materiales y colores de las fachadas contribuyan a integrarlos en el entorno.

Los promotores no prevén desde el núcleo de Visma un gran impacto paisajístico, según el estudio, que defiende un “cuidado diseño” para el parque central del polígono para mejorar la estética, así como la introducción de matas, arbustos y árboles de hoja caduca. En el caso del punto de observación situado en ese mismo núcleo pero junto a la tercera ronda, se considera que la zona de equipamiento es lo que más influirá en las vistas, por lo que plantea el ajardinamiento del entorno de ese vial y que la zona situada entre la tercera ronda y los futuros edificios de equipamiento sea “un área tampón ajardinada que reduzca el impacto visual de estas infraestructuras”.

En la vista desde Peruleiro se apuesta por mantener el bosque de eucaliptos existente en lo alto de Penamoa “como elemento de cierta singularidad” por el gran tamaño de esos árboles y porque asegura que la unidad paisajística de la que forma parte es la que cuenta con la mayor calidad en el polígono.

Desde la calle Alcalde Liaño Flores, en O Ventorrillo, las vistas se dirigen hacia el futuro parque central del polígono, por lo que el estudio propone “dotarlo de una densa y variada cobertura vegetal”. El último punto de observación es el alto de Penamoa, desde donde se observan ahora praderas y setos, el núcleo de A Gramela y el colegio San Pedro de Visma, aunque se prevé que los edificios proyectados reduzcan de forma notable las vistas en el futuro.