Tres goles de Cristiano mantienen vivo al Madrid en la lucha por el título, aunque tuvo que sufrir de principio a fin ante un Sevilla que vendió carísima su primera derrota tras 34 partidos invicto en el Pizjuán.

Los madridistas cumplieron con el objetivo, pero como se preveía tuvieron que luchar al máximo para doblegar a un Sevilla que atraviesa por su mejor momento de la campaña en la busca de la cuarta plaza y con unas semifinales de la Liga Europa a la vista.

Saltó el equipo de Carlo Ancelotti sabiendo que el Barcelona se había paseado en el Arcángel y le había endosado un escandaloso 0-8 al Córdoba, lo que obligó a redoblar los esfuerzos para sacar los tres puntos y que la desventaja con el líder se mantuviera en dos puntos a falta de tres jornadas.

El previsible empuje de arranque de los de Unai Emery, muy confiados en sus posibilidades en las últimas semanas por los buenos resultados, fue bien parado por los madridistas con el refuerzo en el centro del campo de Sergio Ramos.

Antes de que se cumpliera el cuarto de hora Aleix Vidal, en un despiste de la zaga madridista, se puso delante de Casillas pero no pudo batirlo, aunque fue un aviso serio local.

Una de las claves del primer período llegó al borde de la media hora tras un choque entre Sergio Ramos y Krychowiak del que salió malparado el sevillista en la nariz, por lo que estuvo siendo atendido en la banda cerca de diez minutos.

No perdió la ocasión el Madrid, en superioridad numérica, para apretar y Ronaldo, tras pase de FIsco, poner el 0-1 con un remate de cabeza que rompió una racha de tres partidos sin marcar.

El portugués, un minuto después, logró su segundo tanto, aún con Krychowiak atendido en la banda, y puso todo en contra para los locales, pero un arrebato antes del descanso, ya con los once jugadores sobre el terreno, le dio vida a la formación hispalense.

Bacca, en el minuto 45, estuvo cercar de poner el primer gol del Sevilla pero fue ya en la prolongación cuando Sergio Ramos le hizo un penalti a Aleix Vidal y el colombiano lo transformó para dejar el segundo periodo más abierto.

Salió el conjunto sevillano en la reanudación del partido con la misma intensidad con la que acabó la primera. El Madrid capeó el temporal como pudo ante un rival envalentonado pero que no supo sacar provecho de esos momentos de desorientación de los de Ancelotti y eso lo pagó con el avance del encuentro y el desgaste físico que acumuló ayudado también por el calor que padecieron los equipos en el Sánchez Pizjuán.

Eso, y la eficacia de Ronaldo, que hizo su tercer triplete en el Sánchez Pizjuán, desequilibró el partido cuando el goleador madridista, de un certero cabezazo, logró el tercero y dejó todo muy favorable para los suyos, aunque un tanto de Vicente Iborra, tras otra gran jugada de Aleix Vidal, dio emoción al choque hasta el final gracias a un Sevilla que no se rindió y que buscó con ganas el empate.