25 de enero de 2019
25.01.2019
La Opinión de A Coruña
tenis

Nadal también tritura a Tsitsipas

Llega a la final del Open de Australia sin haber cedido ni un solo set, tampoco ante el griego (6-2, 6-4 y 6-0), que era la sensación del torneo y había eliminado a Federer

25.01.2019 | 01:57
Nadal celebra su clasificación para la final del Abierto de Australia después de ganar a Tsitsipas.

Rafa Nadal se clasificó ayer para la final del Abierto de Australia por quinta vez en su carrera tras desarbolar al griego Stefanos Tsitsipas (6-2, 6-4 y 6-0), una nueva víctima de la trituradora que está empleando el español en Melbourne, donde no ha cedido ni un solo set antes de su último duelo por el título ante el serbio Novak Djokovic o el francés Lucas Pouille.

Se repitió el guión de sus anteriores cinco partidos, en los que fue devorando rivales sin piedad, y Nadal también engulló a la sensación del torneo, el verdugo de Roger Federer y posteriormente de Roberto Bautista, vengado en esta ronda de semifinales por su compatriota.

Este arrollador periplo le ha catapultado a la quinta final de su carrera en Australia, donde se proclamó campeón en su primer oportunidad, hace exactamente una década (2009), y sucumbió en las tres siguientes (2012, 2014 y 2017). Su excepcional momento de forma, uno de los mejores de su extensa carrera, le auguran una ocasión inmejorable de lograr el que sería segundo título australiano y decimoctavo grande de su carrera.

Una hora y 46 minutos necesitó para deshacerse del joven Tsitsipas (20 años), número 15 del ranking mundial, que apenas pudo contener la marejada de tenis que acabó ahogándole hasta encajar un rosco en el último parcial. A sus 32 años, el balear batía a su tercer ATP Next Gen del torneo, denominación que reciben las promesas del circuito mundial y que aún deberán seguir esperando para el relevo generacional.

El único momento de duda llegó en el segundo parcial, cuando el marcador reflejaba empate (2-2) y Tsitsipas se colocó con ventaja de 0-40. Nadal superó esta peligrosa situación, rompió el servicio de su rival con 4-4 y ahí se acabó la fe del griego, que perdió los ocho últimos juegos del duelo.

Inabordable al servicio, su nueva arma, Nadal ya había dominado con claridad el primer set, en el que tan solo perdió tres puntos con su saque. Neutralizó la agresividad de su adversario desde los primeros peloteos y sacó a relucir todo su repertorio para completar otra faena impecable con 28 ganadores, 14 errores no forzados y un 85% de puntos ganados con su primer servicio.

El domingo, a las 9.30 hora española, Nadal intentará redondear un gran torneo alzando el trofeo de campeón. Hoy conocerá si su rival es Djokovic, actual número uno con el que se ha enfrentado en 52 ocasiones (el serbio domina 27-25), o el sorprendente Pouille.

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