Un humanista del deporte

Isidoro Hornillos

En estos momentos en los que me afloran un sinfín de emociones y vivencias compartidas con Sergio Vázquez durante décadas, pienso en la frase del dramaturgo Oscar Wilde, referida a que “cualquiera puede hacer historia, pero solo un gran hombre puede escribirla”, con el legado que nos deja el ilustre lucense de la parroquia de Hombreiro, pero coruñés de adopción y que ayer no pudo superar la enésima ola del COVID.

La contribución de Sergio desde que inició en 1984 la presidencia de la Federación Gallega de Atletismo fue decisiva para establecer una nueva orientación, estructuración y planificación del atletismo en Galicia, tres años después de aprobarse el Estatuto de Autonomía de Galicia, en las que fueron sustituidas las federaciones provinciales por las autonómicas.

Eran tiempos difíciles y todo estaba por hacer, pero Sergio contaba con dotes de liderazgo, prestigio, integridad personal, visión de futuro, sabía trabajar en equipo, dominaba la gestión, poseía habilidades sociales, capacidad de aprendizaje, era creativo, emprendedor, con competencia para contagiar e ilusionar a otros en el proyecto, muy trabajador, entusiasta, disciplinado, autocrítico, asumía riesgos, muy constante y sabía escuchar. Con ese “perfil” se convirtió en un histórico dirigente deportivo.

En la última edición del Gran Premio Internacional de Marcha Atlética Cantones de A Coruña, reconocido como patrimonio mundial del atletismo por parte de la World Athletics, tuvimos ocasión de disfrutar de la presencia de su creador, Sergio Vázquez. Fue un regalo inesperado para todos nosotros y pude constatar, una vez más, el torrente de afectos que suscitaba.

Porque somos muchas las personas que queremos a Sergio y que hoy estamos de luto, no sólo por habernos dejado una impecable herencia deportiva, sino también porque tuvo una visión muy humanista del deporte, como centro de formación de valores en donde la educación, que no es incompatible con el alto rendimiento, se convierte en un elemento nuclear.

Así lo hizo también en su vida privada, junto a Estrella, su mujer y pionera del atletismo gallego, fomentando estos valores en sus modélicos hijos: Fátima, Lucía, Chiqui, Teresa. Estela y Sergio.

Mi reconocimiento, admiración, gratitud, y recuerdo eterno a Sergio Vázquez, mi querido amigo. DEP.

Isidoro Hornillos es el presidente de la Federación Gallega de Atletismo