11 de octubre de 2020
11.10.2020
La Opinión de A Coruña
Deportivo Abanca02Real Sociedad

El Dépor descubre las tinieblas de la Primera Iberdrola

La Real le supera por fútbol y por pegada. Peke desperdicia un penalti para buscar la remontada

11.10.2020 | 14:27
El Dépor descubre las tinieblas de la Primera Iberdrola

Lo que hace un año eran alegrías, luminosidad y viento a favor ahora son tinieblas, dificultades y contratiempos. El Dépor Abanca acaba de caer con justicia en Abegondo ante una Real Sociedad que esta temporada  peleará en la zona alta la tabla. Nadie pone en duda el 0-2, la superioridad de un equipo en el que brilló Nuria Rábano, pero el grupo coruñés, desdibujado y atascado en la salida de balón, tampoco tuvo la pìzca de suerte necesaria para engancharse en momentos clave del encuentro, cuando consiguió arañar al bloque donostiarra. Bárbara Latorre hizo el 0-2 en el ocaso del primer acto cuando mejor estaba el equipo coruñés y Peke, a la que siempre se le caen los goles de los bolsillos, desperdició una pena máxima en el segundo acto para recortar distancias y cambiar la tendencia del duelo. Fue inferior el Dépor Abanca, falló en los hipotéticos puntos de inflexión de la contienda, nada le salió. Dos partidos, dos derrotas. Le tocará remar al grupo de Manu Sánchez en una temporada de cambio de ciclo para una plantilla que tiene calidad, orgullo y nivel para revertir un inicio desgraciado.

Los primeros minutos sirvieron de constatación de lo ya esperado. La Real es un equipo fuerte, puntero de esta liga, y llegó a Abegondo con la intención de contrarrestrar al Dépor Abanca con muchas de sus propias armas, que de paso son también las señas de identidad de este nuevo proyecto vasco. Presión arriba, buen trato de balón y soltura en la transición. Los dos equipos buscaron lo mismo, al conjunto visitante le salió mucho mejor. Ahogaba con facilidad la salida de balón coruñesa, que echaba de menos a futbolistas como María Méndez, Nuria o Tere Abelleira. Así se empezaron a suceder las llegadas donostiarras, mientras el Dépor buscaba revolverse a balón parado con algún cabezazo de una desaparecida Gaby. A pesar de la pujanza donostiarra y de los golpes aislados de las blanquiazules, no fue hasta el primer cuarto de hora que llegó el primer gol y fue a balón parado. Ana Tejada se hacía fuerte en el área tras un saque de esquina y aprovechaba una indecisión defensiva para poner a su equipo por delante. 0-1. Estocada para un Dépor que, encima, veía a las gradas y no encontraba a uno de sus grandes puntos de apoyo de la pasada temporada, su afición.

El gol vasco dio alas a las visitantes, las locales no salían del agujero en el que estaban metidas, más allá de alguna presión con éxito que acabó con un disparo de una activa y frustrada Athenea. Sufrió el Dépor hasta pasada la primera media hora cuando un disparo de Stephanie Blanco al larguero pareció que terminaba de despertarle. Y cuando más apretaba, cuando estaba nivelando el duelo, al menos por fútbol, llegó un golpe casi definitivo. Bárbara Latorre corrió a por un preciso balón filtrado y no falló ante la salida de Noe Bermúdez. 0-2. Llegaba el otro tanto de una superior, pero también certera Real Sociedad, justo acababa el primer acto. El peor momento.

El Dépor salió de otra forma tras el descanso. Subió líneas, tuvo las ideas más claras en la combinación. Sin ser aún el equipo de la temporada pasada, era una versión claramente mejorada de lo que se había visto en los minutos previos. Empezaban a llegar balones a sus delanteras, la Real empezaba a defenderse. Casi marca Athenea de cabeza tras la reanudación y las deportivistas reclamaron una pena máxima unos minutos después por una mano en el área. Tuvieron que esperar solo unos instantes para que les fuese concedido un lanzamiento desde los once centros. Una defensa donostiarra derribaba a la cántabra y su socia arriba lanzaba y fallaba lo que nunca yerra. Minuto 59. Seguía el 0-2, a pesar de que parecía el momento de estrechar el marcador y lanzarse a por la remontada. Nada salía.

Manu Sánchez no se escondía y metía pólvora con los cambios, mientras la Real rozaba el tercero en más de una ocasión jugando ya a campo abierto. Pero ni Michelle ni Kika ni Lía, que regresaba a Abegondo, eran capaces tampoco de cambiarle el panorama al equipo. No era el día. Ya llegará de nuevo el momento de que las deportivistas vuelvan a brillar. 

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