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La Opinión de A Coruña

El Dépor, un once reconocible y un juego desconocido

El Deportivo ha empleado un equipo titular con ocho jugadores fijos además de Mackay, pero sus actuaciones han dejado dudas - Las rotaciones han estado limitadas a la zona de ataque

Alineación del Deportivo el domingo contra el Pontevedra en Riazor. | // CARLOS PARDELLAS

Tres partidos después, el Deportivo ha encontrado un once titular reconocible. No ocurre lo mismo en el campo, donde el equipo todavía busca una versión convincente en este tramo inicial de la temporada. Borja Jiménez aún no la ha encontrado a pesar de que ha confiado en un bloque reducido de jugadores, la mayoría que ya formaban parte de la plantilla de la temporada pasada.

El técnico deportivista ha seguido una línea continuista en las alineaciones y hasta ocho jugadores —sin incluir a Ian Mackay— han sido recurrentes en este arranque de la competición. Antoñito, Jaime, Lapeña, Raúl Carnero, Álex Bergantiños, Villares, Soriano y Quiles han sido fijos en los planes del técnico en los tres primeros partidos. Todos salvo Raúl ya formaban parte de la plantilla del curso pasado.

Los fichajes han disfrutado por ahora de pocas oportunidades porque las únicas posiciones que han tenido algo de alternancia han estado concentradas en la zona de ataque. Víctor Narro fue titular contra la Balompédica y el Mérida, pero el domingo frente al Pontevedra le sustituyó Ibai Gómez. Gorka Santamaría jugó de inicio en el primer partido del curso, mientras que Kuki Zalazar ocupó su lugar una semana después.

Borja Jiménez cambiaría la fórmula este fin de semana con la entrada de Rubén Díez para reforzar la segunda línea ofensiva y el traslado de Quiles hacia la delantera. Ahí acaba la nómina de jugadores que han sido titulares en estos primeros tres partidos de la temporada en los que la continuidad ha estado más en las alineaciones que en el juego.

El Deportivo patinó el domingo contra el Pontevedra y volvió a dejar un rendimiento preocupante. Las dudas que había trasladado ante la Balompédica Linense y el Mérida no quedaron despejadas en otra actuación pobre de todo el equipo. Las actuaciones individuales no acompañan tampoco al funcionamiento colectivo y, salvo Mario Soriano y Quiles, la mayoría de los jugadores están a estas alturas por debajo del nivel que cabría esperar.

La continuidad en las alineaciones se presenta así incierta en los siguientes compromisos, empezando por la visita el sábado (18.00 horas) al Celta B. Varios futbolistas, entre ellos buena parte de los fichajes, esperan una oportunidad en las dos siguientes semanas, en las que el equipo disputará tres partidos.

Las primeras modificaciones podrían llegar en el centro del campo, donde el dúo formado por Álex y Villares no ha terminado de funcionar en el doble pivote. Reforzar esa zona con Olabe o Isi Gómez se presenta como una de las alternativas para el técnico para solucionar los problemas de ritmo y circulación que acusa el equipo.

Jaime Sánchez y Lapeña, la pareja de centrales inamovible, ha dejado actuaciones irregulares, pero por ahora no tienen recambios posibles. Granero arrastra problemas físicos desde la pretemporada y Pablo Martínez aún necesita completar su periodo de adaptación al equipo.

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