La encrucijada del Dépor e Idiakez

El equipo buscará el domingo en Barcelona una reacción obligatoria ä Las decisiones del técnico, el pobre rendimiento de la plantilla y la planificación, detrás del irregular arranque de temporada blanquiazul

Pablo Martínez, agachado sobre el césped de Riazor el domingo después del partido contra Osasuna Promesas. |  // IAGO LÓPEZ

Pablo Martínez, agachado sobre el césped de Riazor el domingo después del partido contra Osasuna Promesas. | // IAGO LÓPEZ / M. otero

Marcos Otero

Marcos Otero

El Deportivo atraviesa el momento más delicado de la temporada antes de visitar el domingo al Barça Atlètic (17.00 horas) en un duelo que podría acarrear decisiones de calado en el caso de que se produzca otro tropiezo. El equipo y su técnico, Imanol Idiakez, están obligados a reaccionar después de un inicio de campeonato marcado por unos resultados discretos y numerosos imprevistos que han terminado desembocando en la situación límite de este fin de semana. La configuración de la plantilla, las decisiones de Idiakez y el rendimiento de los jugadores han formado un cóctel que amenaza con descarrilar al club de su objetivo antes de Navidad.

La responsabilidad de Idiakez y de los futbolistas.

La del técnico es la figura más erosionada a estas alturas por la marcha del equipo, pero el papel de los jugadores también está en cuestión. “Hay un problema de base que vimos todos desde el principio con los jugadores. Por lesiones, porque no habían hecho pretemporada, por fechas de mercado... Por lo que fuera no se dio con el mejor momento de muchos de ellos y eso a la larga en un colectivo siempre perjudica. Por eso el equipo va de más a menos. Hay que reconocer que quizá en el último mes Imanol está dando algún bandazo y no está dando con la tecla, pero a mí también me gusta ver a un entrenador que busca soluciones. Él ha cambiado el sistema y también la forma de atacar”, reflexiona Manu Sánchez, exentrenador del Deportivo Abanca.

Demasiados cambios.

Javier Bardanca, extécnico del Silva, apunta precisamente a esa falta de estabilidad en el equipo como una de las causas de los problemas actuales. “El resumen es que Idiakez aún no ha encontrado el once con el que poder sacar buenos resultados. Está haciendo demasiadas pruebas y generando incertidumbre en los jugadores. Ninguno se está sintiendo titular indiscutible, pero las posiciones en las que está utilizando a algunos de ellos no son las suyas, en las que realmente pueden dar mayor rendimiento”, afirma. El entrenador blanquiazul es el más señalado, pero Manu Sánchez considera que centrarse en él resulta injusto y reparte responsabilidades: “Que en noviembre cambies de entrenador es un síntoma de que todo el proyecto es erróneo. Te has equivocado con los jugadores, te has equivocado con el entrenador, el que ha elegido al entrenador se ha equivocado... Estoy en contra de que se rompa la cuerda siempre por el mismo sitio”.

¿Qué pasa con Lucas?

El delantero coruñés todavía no ha marcado y es uno de los jugadores cuyo rendimiento está más lejos de lo esperado. Bardanca y Manu Sánchez difieren en el diagnóstico. “Tiene que jugar acompañado de un compañero que le genere jugadas que pueda aprovechar. La lesión de Barbero fue un golpe de mala suerte, porque era lo ideal es que Lucas jugara por detrás de él”, expone el exentrenador del Silva. “Yo creo que lo de Lucas es un tema personal. Las acciones que vimos esta semana contra Osasuna Promesas en las que no se atreve a rematar no tienen nada que ver con la forma de jugar del equipo, es algo que tiene él en la cabeza”, apunta Manu Sánchez.

Yeremay como síntoma.

El joven jugador canario le cambió la cara al equipo contra Osasuna Promesas en tan solo 20 minutos y después de tres meses sin jugar, pero eso más que una lectura positiva expone la debilidades de la plantilla, según Bardanca. “Es un tema que Soriano tenía que hacerse mirar. Si estamos pendientes de que se recuperen Yeremay y Mella es que algo se ha hecho mal durante todo el verano. Está clarísimo que el rendimiento de los jugadores de banda que se están utilizando está siendo bajísimo. Tanto Davo, como Cayarga y Valcarce tienen un rendimiento muy bajo”, subraya.

Un cambio de estilo.

La idea del Deportivo de Idiakez se fue erosionando con las lesiones, pero esta versión reciente, más posicional y menos vertical, no está funcionando. Manu Sánchez apostaría por cambiar ese modelo y explorar nuevas posibilidades. “Estamos viendo una versión muy pobre de Davo y Pablo Valcarce, a lo mejor necesitan un entorno con un equipo más estirado, con estructuras mucho más largas y no encarar a defensas organizadas. A lo mejor con los mismos futbolistas hay que buscar otro plan de partido. El Deportivo nunca juega con transiciones rápidas cuando roba, siempre busca la consolidación del balón y el juego de cara con centrales”, señala el extécnico del Dépor Abanca. “La teoría que tengo es que los entrenadores cuando llegan aquí, como el Dépor es tan grande, tienen que jugar de una forma muy primorosa. Aquí nunca se hizo juego de posición. Ahora parece que hay que jugar siempre posicional y con salida combinativa”, añade.