Un día después de que las llamas calcinasen más de 70 hectáreas del parque natural del Xurés, un nuevo incendio arrasó el corazón de otro enclave natural: las Fragas do Eume, el bosque atlántico mejor conservado de Europa. El fuego, que se originó poco después de las 15.00 horas en el municipio de A Capela y al cierre de esta edición continuaba activo, afectó a una superficie de al menos 200 hectáreas, según estimaciones provisionales de la Consellería de Medio Rural e do Mar. Debido a la proximidad de las llamas a las viviendas en los lugares de Teixido, Vilariño, O Coto y A Ribeira, la Xunta activó el nivel de alerta 1 como medida preventiva. Una alerta que se refiere a fuegos que estando bajo el control de los medios de extinción, puedan requerir de la puesta en práctica de medidas para proteger vecinos y casas o infraestructuras que se puedan ver amenazados por el fuego.

Ante la gravedad de la situación y la extensión del fuego, la Xunta decidió pedir la ayuda de la Unidad Militar de Emergencias (UME) del Ministerio de Defensa. En las labores de extinción del incendio declarado en el parque natural eumés, participaron un técnico, cuatro agentes forestales, cinco brigadas, cuatro motobombas, dos palas, cinco helicópteros y cuatro aviones. A última hora de la tarde de ayer se desplazaron hasta la zona la conselleira de Medio Rural e do Mar, Rosa Quintana; la delegada territorial de la Xunta en A Coruña, Belén Docampo, y el presidente de la Diputación de A Coruña, Diego Calvo.

Las Fragas do Eume es una de las joyas ecológicas de bosque atlántico, un espacio natural protegido por su riqueza paisajística y por su gran variedad vegetal, y un espacio muy visitado en esta época del año por los turistas.

Desalojo

A lo largo de la tarde, el incendio que comenzó en la zona de Goente (A Capela) se propagó hasta Monfero y el humo ensombreció Pontedeume e incluso fue visible desde Ferrol. Entre 200 y 300 vecinos del entorno de las Fragas do Eume, en el municipio de A Capela, fueron desalojados así como el entorno del monasterio de Caaveiro, una zona de mucha actividad turística durante el fin de semana. Una vez desalojadas las casas próximas se dio por descartado el peligro ya que el camino del fuego hacia las viviendas fue cortado. Uno de los bomberos del parque de Ferrol que participó en las labores de extinción alertaba de las dificultades para controlar las llamas. "El viento sopla con mucha fuerza y mueve el frente del fuego muy rápido", aseguraba en declaraciones a Efe. El alcalde de As Pontes, Valentín González Formoso, ya advertía a primera hora de la tarde del alcance del fuego: "Es tremendo, muy grande. Está a escasos 100 metros de las casas". Esta proximidad de las viviendas, según informó horas más tarde el alcalde de A Capela, Manuel Meizoso, provocó el desalojo de entre 200 y 300 vecinos "fundamentalmente por el gran humo que provocaron las llamas".

Desde el BNG de Pontedeume, cuestionaron la falta de medios "humanos y materiales" en la prevención de incendios. "El parque natural de las Fragas do Eume necesita un mimo especial. Un ahorro desmesurado trae estas consecuencias que en las Fragas son irreparables a corto plazo", censura el portavoz del BNG en Pontedeume, Antonio Salvadores, al tiempo que advierte de que "el mantenimiento de los bosques debe ser obligado" y en los parques naturales "las responsabilidad máxima durante todo el año es de la Xunta".

A las ocho de la tarde, el departamento que dirige Rosa Quintana emitió el último parte sobre los incendios del día, en el que ya daba por controlado el que afectó al municipio ourensano de Avión, con un total de 72 hectáreas calcinadas, 67 de monte raso. En este caso, el fuego se inició a las 22.25 horas del viernes en la Abelenda y quedó controlado a las 13.35 horas de ayer.

"Estamos muy asustados"

Impresionados, temerosos y desconcertados. Los vecinos desalojados por el incendio de las Fragas do Eume admitían estar "muy asustados" por la imagen del fuego arrasando el monte cercano a sus casas. El miedo por sus propiedades se extendía también al de la posibilidad de que hubiera personas paseando por la zona en el momento de declararse el fuego y a la imagen que quede del parque natural cuando se logren sofocar las llamas. Con la cercanía de la noche, el miedo era aún mayor. "Estamos muy asustados. Todo lo que hicimos en nuestra vida está ardiendo. Mira lo que nos queda a los viejos. Y a los jóvenes", lamentaba una mujer con lágrimas en los ojos. De "terrible" calificaba otra vecina el suceso. No es la primera vez que observa cómo el fuego arrasa la zona, pero admitía que desde su juventud no había presenciado un incendio de tal magnitud. "Nunca había visto esta cantidad de fuego", afirmaba.

Otra residente de la zona, que ya se encontraba a salvo, se preocupaba por los posibles visitantes del parque en la jornada de ayer: "Lo peor es la gente que pudiera estar por ahí, pasando el día tranquilamente". Aún sin saber cuál es la causa del fuego, la mujer sospechaba que había sido intencionado y maldecía al culpable: "La gente no se da cuenta del daño que hacen estas cosas. El que hace esto no tiene perdón".