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La Opinión de A Coruña

Galicia recrudece la presión a Renfe al exigir los concellos un reajuste de horarios

La Fegamp requiere que se recuperen los servicios suprimidos tras el COVID y frecuencias acordes a la demanda actual

Pasajeros en el andén de la estación de tren de A Coruña. | // ARCAY / ROLLER AGENCIAS

Galicia recrudece la presión para que Renfe reponga los servicios ferroviarios suprimidos tras el estallido del COVID y que rectifique los horarios y frecuencias para ajustarlos a la demanda de trabajadores y estudiantes, una programación que la operadora ferroviaria cambió el pasado mes de diciembre a raíz de la entrada en funcionamiento del AVE gallego. Desde la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp) se remitió este jueves a la ministra de Transportes, Raquel Sánchez Jiménez, y al presidente de Renfe, Isaías Táboas, una declaración institucional por la que se urge a atender las demandas de los usuarios, que denuncian que los nuevos horarios no se ajustan a la jornada laboral y estudiantil, con especial incidencia en las dos las líneas con más pasajeros en la comunidad: A Coruña-Vigo y A Coruña-Santiago-Ourense.

El órgano de poder local, dirigido por el también alcalde de Vilagarcía, Alberto Varela (PSdeG), emplaza en el escrito remitido a Madrid a garantizar la “universalidad, accesibilidad y utilidad” de los servicios ferroviarios “de acuerdo a las necesidades de los gallegos y gallegas en su día a día”. La iniciativa municipalista surgió, según informaron desde la Fegamp, a raíz de la reunión de su presidente con representantes de usuarios de tren y el análisis de la situación por parte de la Comisión Ejecutiva da Federación.

La movilización de los pasajeros, agrupados en las plataformas Perder O Tren y Media Distancia Galicia, ha logrado el apoyo de varias instituciones y partidos políticos. Desde el Defensor del Pueblo, el Valedor o el Consello Económico e Social hasta los Ayuntamientos de A Coruña y de Pontevedra o el propio Parlamento gallego con una iniciativa presentada por el BNG; e incluso la propia Delegación de Fomento en Galicia ya se han hecho eco de las quejas de los usuarios reclamando a Renfe que reorganice el cuadro de horarios y frecuencias para poder ir al trabajo o a la Universidad y regresar a casa sin tener que esperar a las puertas de las empresas o en los andenes porque las conexiones no ajustan a las jornadas laborales y estudiantiles.

En representación de los ayuntamientos gallegos y con el objetivo de garantizar el “bienestar” de los vecinos, la Fegamp reclama la restitución de los servicios suprimidos por el estallido del COVID y la reciente llegada del AVE, “en tanto que la rebaja de las frecuencias en las conexiones del Eje Atlántico y de estas áreas con Ourense deja a la ciudadanía con sus necesidades de desplazamiento sin cubrir o con grandes complicaciones en su día a día”. Por tratarse de un servicio público, los concellos advierten a Transportes y a Renfe que hay la “obligación”, de garantizar el carácter de “universalidad y accesibilidad” , tanto en términos físicos coma económicos. Ante las quejas de los usuarios, la Fegamp reclama la adaptación de los horarios de los servicios para que coincidan con las jornadas laborales y escolares, mejoras en la puntualidad y mayor flexibilidad en las políticas de abonos.

El Eje Atlántico cumple 7 años al alza en viajeros pero sin mejorar tiempos

Coincidiendo con el trigésimo aniversario de la línea de Alta Velocidad entre Madrid y Sevilla y el nuevo diseño de la marca comercial, el AVE gallego cumple siete años confirmando su éxito en términos de uso pero con un importante handicap: sus tiempos han empeorado en lugar de mejorar. Aunque la línea sigue a la espera de completarse hacia Ferrol —sin inversiones a la vista— y Tui —con la redacción de la salida sur viguesa en marcha— logró sumar más de 3,2 millones de usuarios en 2020 pese a las restricciones de movilidad; convirtiendo en la ruta entre la estación coruñesa de San Cristóbal y la viguesa de Urzáiz en la segunda más empleada en toda la red estatal, aunque las quejas de sus usuarios también han crecido. En la actualidad existen limitaciones temporales de velocidad al paso por Ordes, Uxes y Cerceda hasta los 90 km/h por deficiencias que llevan meses sin ser subsanadas.

Esto provoca que ante los aumentos de tiempo en las estaciones por su elevado número de viajeros —la parada de tres minutos resulta insuficiente— no puedan recuperarse con los colchones de los que disponía la línea en su origen. De esta forma, cada día los trenes en hora punta llegan con entre ocho y quince minutos de retraso. “Es una estafa y publicidad engañosa, venden unos tiempos que sabes que no “, asegura Iria Méndez, portavoz de los usuarios afectados que ya ha recabado diversos apoyos institucionales ante los retrasos que sufren para llegar a sus puestos de trabajo o estudio. A la espera de que Adif invierta en la línea para solventar estas deficiencias o Renfe adapte sus horarios, sus esperanzas pasan por la instalación definitiva del sistema ERTMS en su nivel 2.

Este software de seguridad, el mismo que habría evitado el accidente del Alvia en Angrois, estaba previsto que comenzara a funcionar en 2018; llegando a formarse en él a algunos maquinistas que ya se han jubilado. La última Declaración de la Red del gestor ferroviario apuntaba a este mes de abril para la puesta en marcha del mismo aunque no se han comprometido nuevos plazos. Cuando la línea fue inaugurada el 18 de abril de 2015 se anunció que el ERTMS permitiría reducir en unos cinco minutos el trayecto hasta Santiago y otros cinco hasta A Coruña al aumentar las velocidades máximas a 220 km/h y el aprovechamiento de las curvas. Sin embargo, estos aprovechamientos serán dedicados a intentar recuperar aquellos 80 minutos inaugurales

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