La Xunta de Galicia ha decidido sacrificar a más de 50.000 ejemplares de visones de una granja situada en la provincia de A Coruña tras detectar un foco de gripe aviar, según informa la Consellería do Medio Rural.

Se trata, explica, de un subtipo de virus que se viene detectando en los casos registrados en España en el último año, tanto en aves domésticas como en aves silvestres.

El caso se detectó tras la aparición en la granja de animales enfermos con sintomatología respiratoria, así como un incremento anormal de la mortalidad en ella, por lo que se tomaron muestras para el diagnóstico de varias enfermedades, entre ellas la provocada por el virus Sars-Cov-2, así como la gripe aviar, explica.

Como resultado de estos análisis, se detectaron dos casos positivos a la influenza La (H5N1), que fueron comunicados a las autoridades de Salud Pública.

Tras recibirse los resultados, la granja, que cuenta con 8.369 hembras reproductoras y 43.617 crías destetadas, fue inmovilizada por los servicios veterinarios de la Consellería, determinando la prohibición de entrada y salida de animales y de otros materiales que pudiesen vehicular el virus y el censado de los animales presentes.

También se restringió la entrada y salida de vehículos externos y de personas ajenas a la explotación, además de llevar a cabo el refuerzo de todas las medidas de bioseguridad y de limpieza y desinfección, así como la adopción de otras para minimizar el contacto del personal de la granja con los visones. Asimismo, se realizó una encuesta para efectuar los oportunos estudios epidemiológicos.

Sacrificio de animales

Al tratarse de un caso de salud pública, la valoración de riesgo realizada coordinadamente entre las Consellerías de Sanidade y de Medio Rural llevó a que la Xunta de Galicia decidiese el sacrificio de los animales y la eliminación de los posibles materiales de la explotación que pudiesen constituir una fuente de contagio, así como la correspondiente limpieza.

Además, se iniciaron actuaciones de vigilancia en las explotaciones avícolas y de visones existentes alrededor del foco, con el fin de detectar la existencia de alguna otra explotación afectada, así como establecer medidas de confinamiento en el caso de las aves y de refuerzo de las medidas de bioseguridad. También se prohibirá en la zona la celebración de concentraciones de aves y la suelta de aves cinegéticas para repoblación.