Muere el trabajador que resultó herido grave en el incendio de una fábrica de Pontevedra

Era edil del PSOE en Marín | El alcalde reclama responsabilidades por la falta de licencia

Fábrica de Pontesa durante el incendio. |   // GUSTAVO SANTOS

Fábrica de Pontesa durante el incendio. | // GUSTAVO SANTOS / Agencias

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Benito González Dopazo, el trabajador de 59 años que resultó herido grave en el incendio registrado el pasado domingo en el incendio de una antigua fábrica de cerámica en Pontevedra falleció en la madrugada de ayer en el Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña, donde estaba ingresado en la unidad de quemados tras ser derivado desde el Hospital Montecelo de Pontevedra ante la gravedad de sus heridas.

El incendio en la nave en la que estaba trabajando le produjo quemaduras de tercer grado en el 85% de su cuerpo y, a pesar de los esfuerzos del personal médico y los especialistas que le trataron, no logró sobrevivir a los daños provocados por el fuego. Técnico superior en pesca marítima, Benito González Dopazo era natural de Santomé de Piñeiro (Marín), parroquia de la que fue presidente de la comunidad de montes y fundador y del equipo de fútbol veterano, así como concejal socialista en el Concello, que decretó dos días de luto por su fallecimiento.

El alcalde de Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lores, señaló que el Grupo Nogar y los titulares de la nave incendiada “tendrán que responder ante una ilegalidad manifiesta” por carecer de licencia municipal y confirmó que no se pusieron en contacto con el Concello.

“Pensé que una empresa que tiene un prestigio y que tenía entendido que era una empresa seria. Luego resulta que tenía unas instalaciones sin ningún tipo de garantías ni de licencia donde se produjo un accidente”, manifestó Lores sobre Nogar, aunque sin citarla. También destacó que en Pontesa “había riesgo en esas instalaciones para las personas, para los trabajadores e incluso para la población general” y respaldó las declaraciones de la concejala de Seguridad Ciudadana, Eva Villaverde: “Nosotros dijimos ayer que era un polvorín y que realmente pudo ser peor, porque afectó al techo, que tenía amianto”.

El regidor aseguró estar “realmente preocupado por esta cuestión” e insistió: “Me resulta sorprendente porque viene de una empresa que aparentemente se tenía por seria y rigurosa y no es cierto, porque tener unas instalaciones de estas características nos recuerda más a hace 40 o 50 años, a las épocas del capitalismo más salvaje”.

Riesgo para la población

También recalcó que en aquellas instalaciones “no había nada”: “Era una nave en la que no había ni hidrantes, ni ningún otro método de extinción y se estaba jugando con un riesgo para la población y para los trabajadores”. El alcalde reiteró que la administración local “desconocía” esa situación “porque no hubo una petición de licencia ni de autorización”: “Yo nunca pensé esto. Una empresa que tiene cierta importancia y que tenía una imagen de ser una empresa rigurosa cumpliendo la normativa, y en este caso no era así”.

Fernández Lores tachó de “absolutamente lamentable y criticable” que “se tenga una actividad sin controles de ningún tipo y que, como se tiene demostrado, hizo un incendio que provocó muerte y afectación”.