La Dirección General de la Aviación Civil va a expropiar un total de 5.136 metros cuadrados de terreno en torno a la pista del aeropuerto de Alvedro en Culleredo con el fin de habilitar un espacio de prácticas del Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios en el lado este del campo de vuelos.

Este organismo considera que esta zona de la pista es la “óptima para que no afecte a la hiperactividad normal” del aeródromo y además está alejada de las zonas pobladas. Son terrenos situados dentro del área de servicio definida por el Plan Director vigente.

La expropiación afecta a un total de cinco terrenos. Cuatro parcelas son rústicas, una de ellas perteneciente a la propia Aena (Agencia Estatal de Navegación Aérea), y que cuenta con 1.199 metros cuadrados. La afección será solo parcial.

Otro terreno, de 298 metros cuadrados, tiene su titular en investigación (se expropia toda entera) y el tercero, de 1.424 metros, es propiedad de una empresa de construcción, y también resulta con una afección total. La última propiedad suma solo doce metros cuadrados y es de propietario desconocido.

La única finca urbana de esta relación de afectados es la de mayor superficie, 2.203 metros cuadrados, y pertenece a una empresa de hormigones (Gedhosa, del grupo Masaveu). La expropiación le afecta solo parcialmente.

Aena es la entidad que tramita este expediente de expropiación forzosa para ejecutar las obras que supondrá demoler la actual zona de prácticas para ejecutar la nueva área de entrenamiento de fuego real y simulacros, que son obligatorios. El Estado prevé hacerse con los terrenos aptos para estas prácticas “a la mayor brevedad”.

Con la declaración de utilidad pública y urgente ocupación también se abre una fase de información pública de quince días hábiles para que los propietarios afectados y los interesados puedan formular las alegaciones que consideren oportunas.

Ésta será la segunda vez en poco más de un año que esté en obras la zona de la pista del aeropuerto de Alvedro, después de los trabajos de renovación total del asfaltado realizados el verano del año pasado y que obligaron a su cierre durante cuatro fines de semana. Con esta actuación además se logró la renovación del sistema de iluminación del campo de vuelos para que fuese más eficiente y sostenible.