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La Opinión de A Coruña

Las llamas asedian a media España y obligan a desalojar a miles de vecinos

Los bomberos se ven desbordados por la magnitud de los fuegos

Once pueblos desalojados en la sierra de la Culebra de Zamora, donde las llamas habían arrasado anoche más de 11.000 hectáreas. Más de 3.200 personas desalojadas en el parque temático de Puy du Fou, en Toledo, y otras 600 en Caudiel, en Castellón. Y un incendio que quema desde el miércoles, aún sin control, en Lleida y que los bomberos de la Generalitat —superados por la simultaneidad de fuegos que se están produciendo— dejan avanzar hasta que se agote por sí mismo. La proliferación de fuegos que en las últimas horas ha asediado a media España superó ayer cualquier previsión.

El jefe del cuerpo catalán de emergencias, David Borrell, pidió ayer a la ciudadanía que se haga cargo que ante el panorama actual toca resignarse y dejar que ardan algunas zonas. “Hemos de comprender que debe prevalecer una visión estratégica, que debe mirarse Cataluña desde un prisma global y que con los recursos de los que disponemos esta es el mejor modo de actuar. No yendo detrás de los fuegos, sino considerando que podemos permitirnos que algunos puntos sigan activos”, dijo.

Las mejores noticias llegaron ayer de Castellar de la Ribera (Solsonès) y también de Corbera d’Ebre (Terra Alta), que tal como estaba previsto pudieron ser estabilizados. El primero ha calcinado unas 350 hectáreas y el segundo, 404 hectáreas. El de Artesa de Segre, el de más envergadura, ha quemado unas 1.500, una cifra que aumentará.

Circunstancias inéditas

También sigue fuera de control, el incendio de la zamorana sierra de la Culebra, donde el fuego entró a media tarde de ayer en el núcleo urbano del pequeño pueblo de Villardeciervos, pocas horas después de haber sido evacuados sus vecinos. El gran despliegue de bomberos que trataba de contener las llamas vio con impotencia cómo estas avanzaban.

En Castellón, donde el calor ha sido también intenso, las llamas, que anoche seguían avanzando incontroladas, llegaron casi a tocar la primera línea de casas de la localidad de Caudiel. “Hemos salido por patas”, contaban despavoridos los vecinos.

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