El papa Francisco hizo un llamamiento a un cambio en el enfoque de la Iglesia Católica hacia la homosexualidad y dijo que los obispos en particular deben ser acogedores y mostrar respeto. “Somos todos hijos de Dios y Dios nos quiere como estamos y con la fuerza que luchamos cada uno por nuestra dignidad”, dijo el pontífice durante una entrevista con Associated Press en el Vaticano. Francisco dijo que la Iglesia católica debería trabajar para poner fin a las leyes vigentes en algunos países que criminalizan la homosexualidad y discriminan a la comunidad Lgtbq. “Tienen que hacerlo. Tienen que hacerlo”, aseveró.

La homosexualidad “no es un delito”, dijo el papa. Luego se refirió a que es un pecado y agregó “primero distingamos pecado de delito. Pero también es pecado la falta de caridad con el prójimo”.

Agregó que los obispos en particular deben mostrar “ternura, por favor, ternura, como la tiene Dios con cada uno de nosotros”.

Inicialmente, el papa Francisco fue anunciado como la mejor esperanza para los liberales y en 2013 dijo “quién soy yo para juzgar” en respuesta a una pregunta sobre un sacerdote homosexual. Pero en 2021, su oficina de doctrina emitió un decreto sobre que la Iglesia no puede bendecir las uniones del mismo sexo “porque Dios no puede bendecir el pecado”.

El Papa afirmó ayer que no se puede construir un mundo fraterno “si no se han eliminado las raíces de la violencia y del odio que alimentaron los horrores del Holocausto”. Así lo explicó durante la audiencia general celebrada en el aula Pablo VI del Vaticano al recordar que el 27 de enero se conmemora la Jornada de la Memoria por las víctimas del Holocausto.

“El recuerdo de este exterminio de millones de personas, de judíos y de otra fe no puede ser olvidado ni negado. No se puede construir juntos la fraternidad sin haber eliminado las raíces de la violencia y odio que alimentaron los horrores del holocausto”, sentenció el papa.

La senadora vitalicia italiana y superviviente del campo de exterminio nazi de Auschwitz, Liliana Segre, denunció que la gente dice que “está cansada de esto de los judíos”. “El peligro del olvido siempre está ahí. Creo que dentro de unos años sobre el Holocausto habrá una línea en los libros de historia y luego ni eso”, añadió Segre.

El Pontífice argentino volvió a pedir rezar por “la paz definitiva en Ucrania” después de recibir a una delegación de varias confesiones presentes en este país que le relataron “el dolor que está viviendo este pueblo”.