ULTIMA HORA
El PSOE confirma un pacto con el Gobierno para convocar autonómicas en enero en Cataluña

Latidos de Asia en manos gallegas

El cuarteto Odaiko presenta junto a la Banda Municipal de A Coruña su espectáculo didáctico 'Vaia Banda', un recorrido por las músicas de raíz de todo el mundo

17.11.2013 | 02:17
La Banda Municipal de A Coruña con los percusionistas de Odaiko, ayer, en el Ágora. / 13fotos

Sobre el escenario hay botellas con líquidos de colores, palos, tubos de colores y guitarras que se convierten, de pronto, en instrumentos de percusión. Abajo, en las butacas, hay bocas abiertas, niños que intentan seguir el ritmo y sonrisas en las caras de los más pequeños. De la mano del grupo de percusionistas Odaiko y de la Banda de Música Municipal viajaron ayer hasta África, también por toda España y llegaron hasta Asia saltando por sus músicas tradicionales.

Era el último concierto didáctico de Vaia Banda, que se celebró en el Ágora. "Volveremos en primavera", aclara Juan Collazo, de Odaiko. Desde hace seis años, la formación tiene cuatro miembros y se dedica a contar historias por toda Galicia a través de la percusión.

La banda nació "como una propuesta más contemporánea", aunque después decidió optar por "algo más teatral". Cumplen diez años en los que sus descomunales instrumentos han rodado cientos de kilómetros y orquestado distintos espectáculos, como OKHO, en el que hicieron uso de tambores llegados desde Oriente.

Cumplen también con una labor didáctica. "La percusión siempre fue el instrumento más rezagado", lamenta Collazo, que ayer enseñó -junto a Félix Rodríguez, Francisco Troncoso y Antonio Ocampo- los secretos de sus tambores, de sus manos y de todos esos instrumentos que los más pequeños no habían visto nunca más allá de la pantalla de la televisión.

"Somos carne fresca para ellos", bromea el músico, ya acostumbrado a unir el talento de Odaiko con el de grandes orquestas, "más acostumbradas a hacer programas cerrados" y no tanto a interpretar el Hakuna Matata, de El rey León. Lo suyo con los tambores es, sobre todo, improvisar, deleitando a los espectadores con una rica variedad de sonidos y colarlos en cualquier género musical.

Los percusionistas se despidieron ayer de A Coruña con la mente puesta en el concierto del próximo año, pero antes de regresar a la ciudad, visitarán Eslovenia en enero. La música es internacional y, como acostumbra a decir Odaiko: "Las posibilidades de la percusión son ilimitadas".

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
esquelasfunerarias.es
Enlaces recomendados: Premios Cine