Un empate sin maldad

Un gol de Fayçal dio ventaja a un Dépor superior y que no supuso cerrar el triunfo ante un Granada moribundo

04.10.2015 | 05:05

Al Dépor le faltó malicia. Toda la decisión y la confianza que desplegó de entrada se convirtió después en inocencia para cerrar el duelo ante un Granada inferior y por momentos moribundo. Agridulce. Le sobró fútbol e instinto, anhela un delantero. Es la cara y la cruz de un partido en el que vuelve a quedar demostrado que este proyecto coruñés tiene mucho, mucho talento. Lucas, Fayçal, Luis Alberto, Mosquera... Hay varios futbolistas a los que ahora mismo no se les ve techo. El futuro pinta bien.

Ganar partidos y hacerlo con solvencia ofrece el gusto de regodearse al ver la clasificación cada lunes. Pero no solo eso. Las derrotas llegarán, pero lo superior, lo que se asimila de manera inconsciente, es ese viento de cola con el que el Dépor se mueve ahora cada vez que vuelve a pisar un terreno de juego. Así salió a Granada. Tiene sus argumentos y sabe utilizarlos. Empezó a jugar y jugar, y simplemente tenía que esperar a que su pegada, su fútbol y los nervios andaluces le encaminasen hacia el gol, hacia el triunfo. Y en esos parámetros se movió el primer acto, a pesar de que no fue una conquista avasalladora.

Víctor, en su política de tener a 22 titulares, sorprendió con la apuesta por Jonathan. Quiere recuperarlo para la causa y buena falta le hará al Dépor una versión superior del uruguayo. Por ahora tiene tanto fútbol el equipo que no depende de un 'nueve', pero los inviernos son largos. En este caso, querer no es de momento poder. Jonathan sigue buscando el nivel necesario para marcar diferencias en la Liga y para traducir ese caudal de desmarques en desnivel ante la portería contraria. Le falta un punto de fútbol y de confianza, como se demostró en la ocasión que falló a puerta vacía. Por ahora, las urgencias como equipo no le aprietan.

Con el charrúa como protagonista de algunas de las incursiones, el Dépor empezó a cocinar su primer gol desde la banda izquierda. No tuvo que ponerle un fuego muy vivo. Simplemente creció a partir de Fernando Navarro, Lucas y Luis Alberto y cuando asomaba la media hora, apareció Fayçal para hacer palpable esa superioridad. Su golazo no desmerece a la jugada y ese no es un elogio menor para la acción de Fernando Navarro. El disparo del marroquí es cegador, pero la calidad táctica y técnica del lateral es suprema.

El tanto terminó de lanzar a los coruñeses. Colgados de la eterna dulzura futbolística de Lucas y de la deriva del Granada, pudo sentenciar el duelo. Le faltó maldad. Ahí, en ese tramo y en la portería contraria, comenzó a fraguar todo lo que sufrió después. El equipo andaluz, pitado por su grada, deambulaba por el campo y bastante hacía con no caerse. Seguía en pie. Y golpearía.

Si el Dépor pudo remachar en el primer acto, poco cambió el panorama al inicio del segundo. Lucas y Luis Alberto empezaron a carburar por la izquierda y el pulgar empezaba a girarse hacia abajo para el conjunto nazarí. Así llegó el estrepitoso fallo de Jonathan, al que le dará vueltas durante días. Como los coruñeses no eran capaces de cerrarlo, el Granada se vio de repente dentro del duelo. Era casi una invitación por omisión. En casa, con Piti y tres centros al área y al bulto, el efecto remontada ya estaba logrado. Entre El-Arabi y el vallecano hicieron realidad una sensación que hasta entonces era tímida. 1-1.

El guión habitual de estos partidos animaba a pensar que el gol levantaría y espolearía a los locales. No fue así porque el Granada no está para muchos excesos. El Dépor, en cambio, quiso y con el despliegue de Jonás y el refresco de Oriol lo intentó. Al principio parecía capaz y no estuvo lejos, aunque más por intención que por fútbol. Pronto se quedó sin aire. El Granada siguió colgando balones pero firmaba de buena gana una tregua. El punto reforzaba al Dépor y la igualada se veía en Los Cármenes como el inicio de la remontada en la Liga. El prisma era favorable para ambos y así nada alteró un empate hasta cierto punto terapeutico. A los blanquiazules les tocaba recoger la cosecha antes del parón y sus miras iban más allá de un día en las laderas de La Alhambra. A Coruña y el deportivismo respiran.

FICHA

Granada: Andrés Fernández; Miguel Lopes, Lombán, Doria, Biraghi; Krhin, Fran Rico (Piti, m. 46), Javi Márquez; Rober (Nico López, m.76), Rochina (Success, m. 46) y El Arabi.

Deportivo: Lux; Laure, Arribas, Sidnei, Fernando Navarro; Borges, Mosquera, Fajr, Luis Alberto (Oriol Riera, m.67); Lucas Pérez y Jonathan Rodríguez (Jonás, m. 58).

Árbitro: Vicandi Garrido (Vasco). Mostró cartulina amarilla al local Success, y los visitantes Jonás, Arribas y Oriol Riera.

Goles: 0-1: (m. 25): Fajr. 1-1: (m. 65): Piti.

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