La Audiencia de A Coruña ordena reabrir la instrucción por el accidente del Alvia

La Sala urge aclarar diversos extremos expuestos en las periciales. Las víctimas aseguran que los datos apuntan a "más responsables" que al maquinista

27.05.2016 | 13:00

El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia ordena reabrir la instrucción del accidente del Alvia, en contra del criterio del juez que llevaba el caso y la Fiscalía. La Sala concluye que  el juzgado debe seguir investigando para  aclarar diversos "extremos expuestos" en las periciales. En octubre del año pasado el juez del caso Alvia decidió cerrar la instrucción con el maquinista como único imputado. En sus conclusiones, señalaba que  la seguridad "podía ser mejor" en Angrois, aunque apuntó a la velocidad como única causa del siniestro.
.


La Audiencia ha estimado, de este modo, diferentes recursos de apelación interpuestos contra el auto que puso fin a la instrucción del caso Alvia (auto de incoación de procedimiento abreviado) y ha ordenado al juzgado que siga investigando.


La Sala ha acordado retrotraer la causa a la fase de diligencias previas, y manda, por ende, que "se practique la ratificación y aclaración" de dos informes periciales, además de las pruebas que se consideren necesarias, para determinar diversos extremos. El primero de ellos es "si ha existido y era normativa y técnicamente necesaria una evaluación integral del riesgo de la línea 082 que tuviera en cuenta la situación de peligro concretamente existente en la curva donde se produjo el accidente", la de A Grandeira, en el barrio de Angrois.


La segunda cuestión sobre la que se ordena seguir la instrucción es la corrección de las evaluaciones de riesgo realizadas en dos de los informes periciales y la determinación del nivel de riesgo resultante en la curva y su aceptabilidad técnica.

La tercera se centra en "la corrección de la exportación de riesgos al maquinista o Renfe en los términos en que fue efectuada".

La Audiencia indica también al Juzgado de Instrucción número tres de Santiago que debe confirmar si es cierto que, como se alude por el informe de uno de los peritos, "existía un consenso técnico entre los expertos sobre la necesidad de protección de las transiciones significativas de velocidad mediante sistemas de control continuo o puntual".


Finalmente, entiende que es necesario seguir investigando cuestiones relativas "a otros aspectos relacionados causalmente con el accidente en el caso de aportarse alegaciones o datos nuevos relativos a otras materias que justificasen incidir en líneas de averiguación ya intentadas o en la apertura de otras nuevas".


Los magistrados sostienen en el auto que algunos de los informes periciales permiten sostener la existencia de indicios de que en la curva se producía un riesgo de accidente por error humano de tal intensidad que, de haber sido evaluado, habría impuesto su minoración o eliminación, "de modo que se han producido en la evaluación del riesgo deficiencias técnicas que han determinado que se autorizara la circulación de trenes sin adoptar las medidas necesarias para evitar o reducir el riesgo de error humano para gestionar la reducción de velocidad en la curva".

Como conclusión, afirma el auto, "ha de entenderse que subsisten indicios, no suficientemente desvirtuados, de que existía un riesgo de accidente en la curva que no fue evaluado específicamente; que según las evaluaciones periciales llevadas a cabo en las actuaciones el riesgo de accidente en esa curva constituiría técnicamente, cuando menos, un riesgo no deseable, lo que implica que debería haber sido reducido, como efectivamente se podía haber hecho y no se hizo".

Para la Sala, "existen indicios de que el método aplicado por ADIF, tanto como pauta general como en el caso investigado, presenta carencias que determinaron que no se apreciara el riesgo realmente existente y que se transfiriera o exportara al personal de Renfe sin evaluarlo ni adoptar medidas para comprobar que el riesgo se mantenía en niveles tolerables".

Debe destacarse, dicen los magistrados, "que no se trata exclusivamente de que el modo en que se valoró y gestionó el riesgo para la autorización de la línea no fuera el adecuado, pues ello sería una cuestión fundamentalmente procedimental o formal, sino de que tal modo de valoración puede adquirir una relevancia causal respecto del accidente al haber indicios de que existía efectivamente un riesgo excesivo en la curva, valorado con arreglo a pautas técnicas, y que en virtud de éstas debería haber sido paliado hasta límites aceptables".
Con estos argumentos se justifica la decisión de que continúe la investigación para dilucidar todas estas cuestiones.


Víctimas

En declaraciones a Europa Press tras conocerse la decisión, el  portavoz de la Plataforma Víctimas Alvia 04155, Jesús Domínguez, ha  destacado que esto era "lo lógico" a su juicio, con los datos que hay  y que en opinión de los afectados apuntan a que existen "más  responsables" en el siniestro además del maquinista, Francisco  Garzón, que conducía despistado al atender una llamada telefónica y  tomó la curva de A Grandeira a más velocidad de la debida.


En concreto, los perjudicados por el descarrilamiento señalan a  Adif, responsable de la vía, y a la operadora ferroviaria, Renfe, por  decisiones que entienden que supusieron una merma de la seguridad en  la línea Ourense-Santiago. Por ello, el cierre de la instrucción sin  resolverse extremos que denuncian tanto los afectados como el abogado  del maquinista habría sido, desde el punto de vista de Domínguez,  "una vergüenza".

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

 

El periódico continuará ofreciendo, día a día, segundo a segundo a través de su web, el aire fresco que introdujo en 2000 en el panorama informativo coruñés

 

Enlaces recomendados: Premios Cine