BETANZOS

Un monolito para 36 betanceiros

El Concello instalará un monumento por las 36 víctimas del franquismo a petición de Betanzos en Común - La labor de historiadores locales ha permitido recuperar su historia

30.04.2017 | 17:55
Tomás López da Torre

Betanzos recordará a los 36 víctimas de la represión franquista con la instalación de un monolito en el entorno de la antigua fábrica de curtidos de A Magdalena, esa tenería que la Guerra Civil convirtió en improvisado campo de concentración. El homenaje, solicitado por Betanzos en Común y aprobado por todas las fuerzas salvo por el PP, que se abstuvo, salda una deuda del Concello con las víctimas. En la actualidad solo una placa recuerda a los mártires betanceiros, colocada a instancias de la asociación Eira Vella en la entrada del Museo das Mariñas. La Corporación ha acordado ahora celebrar anualmente un acto institucional en recuerdo de los 36 vecinos fusilados o paseados.

Sus nombres fueron recitados durante el último pleno por el edil Alberto Muíño. La labor de varios historiadores locales, como Xesús Torres Regueiro o Alfredo Erias los ha rescatado del olvido. Recordar su identidad y la trayectoria de estos 36 betanceiros represaliados resulta vital para que el monolito sea algo más que una piedra y cumpla su finalidad de rehabilitar la memoria de las víctimas.

Tenían entre 17 y 69 años. Tres de ellos fueron fusilados sin causa previa; siete, tras un consejo de guerra; 22, paseados. Algunos fueron asesinados en plena calle. Otros murieron en la cárcel. Entre los represaliados está el alcalde Tomás López da Torre, O Galo; el concejal socialista Bernardo Miño o el edil de Izquierda Republicana José Novo. La mayoría no tenían cargos políticos ni sindicales.

Eran trabajadores como Francisco Barreiro Permuy, conocido como O paragüero, de 21 años, fotógrafo de profesión, militante en las Juventudes Comunistas que fue asesinado en Ordes junto a su compañero, también betanceiro, Germán López, conocido como O Marulán. Este último era un labrador de 35 años, inspector de arbitrios municipales afiliado a UGT. Casado, con dos hijos, su cuerpo apareció en Pinar da Torre con dos heridas de bala. Fue inscrito en el registro como "desconocido".

Otro nombre que incluirá el monolito será el de Manuel Allegue Regueiro, cabo de artillería de 24 años, tripulante del torpedero T-2, fusilado por supuesta sedición. O el de Manuel Calviño Babío, chófer de 38 años, paseado en A Espantosa, bajo el puente del ferrocarril. Su cuerpo apareció junto al de José Moreira Suárez, miembro de UGT al que acogía en casa.

José Carro Pena, jornalero de 30 años, de la CNT, asesinado a tiros y lanzado a una cuneta será otro de los nombres de la placa. Como el de Aurelio Castillo Barreiro, pintor, 32 años, conocido como el Dandy, afiliado a la CNT y fusilado el 9 de octubre de 1937. En la inscripción de su defunción figuraba que la causa de la muerte había sido una hemorragia interna, igual que en otros muchos represaliados. El soldado de la Marina José Edreira Seoane, de 21 años, paseado en un monte de Aranga. Manuel Fernández Pérez, mecánico de 18 años, asesinado junto a otros cuatro betanceiros: Bernardo Miño, Antonio Lagares, Camilo Naveira y Francisco Moreno (este último sobrevivió). Ellos, como gran parte de los paseados pertenecían a UGT o CNT. Al igual que Tomás Fuentes Velón, Julio Sas Barros, Antonio Maceiras, Antonio López, Manuel Vales, José Rilo, Felipe Veiga, Manuel Ríos Fraga, Juan Moreira, Pedro y Julio Teijo, Pedro Salgado, Luis Naveira, Gerardo Mosquera, Manuel Vázquez, Francisco Fraga, José Maseda Vaamonde, Celestino Veiga o José Vaamonde. La lista la completa Manuel Muñoz, Francisco Barreiro y Manuel Veiga. Más que 36 nombres para una placa.

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