'Carpe diem'

30.09.2017 | 01:33
'Carpe diem'

Aprovecha el día, vino a decir el poeta. Y la comisión sectorial de política social y seguridad de la flota del Consello Galego de Pesca le ha dado un baño sanitario -de salud, vamos- a la Consellería do Mar y al Gobierno central, al haber tomado -conjuntamente con la Consellería- un acuerdo por el que se demanda el mantenimiento del coeficiente reductor de jubilación de los tripulantes de buques palangreros y arrastreros de altura y gran altura, que reitera al Gobierno de Madrid la necesidad de mantener la solución adoptada a principios de este año para que los tripulantes de estos buques se sigan beneficiando del tipo máximo (0,40) del coeficiente reductor.

No sabe el arriba firmante cuándo llegará esta reclamación amistosa a manos del Gobierno, pero sí doy por hecho que el nuevo director general de Instituto Social de la Marina -ente del que parte toda la controversia generada en torno al no reconocimiento de los derechos que corresponden a los tripulantes de los palangreros y arrastreros de altura y gran altura que ahora se pretenden rehabilitar- ha tenido que escuchar comentarios de sus superiores que le habrán calentado las orejas sin necesidad de escarpines para estas.

El ISM no pasa por su mejor momento y olvida que es lo que es porque existen marineros que pagan sus cuotas. Los derechos a la jubilación por la aplicación de coeficientes reductores no pueden ser cercenados por un instituto nacional que deja a un lado a sus beneficiarios o marinos, adelantándose porque le vino en gana al nuevo reglamento comunitario que debe definir las características de los nuevos buques a los que aplicar dicho coeficiente reductor y que, muy probablemente, se adaptará en breve a la normativa española y, de este modo, proceder a la uniformización de sus circunstancias a efectos laborales y de jubilación, precisamente.

Menos mal que un sindicato (el del Mar, de la CIG) y una organización (Aetinape) pusieron el grito en el cielo para obligar al Instituto Social de la Marina a rectificar sus postulados de recortes. De no ser así, a buenas horas, mangas verdes. Porque el ISM sí ha tenido en cuenta -que me parece muy bien- a sus propios marinos (los enrolados en sus buques hospitales) a los que, a efectos de su jubilación, sí aplicará ese coeficiente reductor del 0,40. Y lo mismo para los trabajadores portuarios. Pues, señor director general del ISM, los trabajadores (tripulantes, ea) de los palangreros y arrastreros de altura y gran altura no son menos, ni su trabajo a bordo es menos penoso que el que puedan realizar en tierra o a bordo del buque hospital otros profesionales a los que, sin ningún rubor -que tampoco es necesario- se les reconoce un derecho que a ellos se les negaba.

Aprovechen el día ( carpe diem) y retomen cuanto antes el buen camino para que cada cual reciba lo que merece y lo que para ellos han establecido hasta ahora las leyes vigentes.

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