09 de junio de 2019
09.06.2019
Los ojos y oídos de la Policía Local | Al otro lado del teléfono

El buzón de alertas y consultas del vecino

La sala del 092 en la ciudad recibió casi 100.000 llamadas de los ciudadanos en 2018, desde urgencias por accidentes y violencia hasta solicitudes de información que atienden otros servicios municipales

08.06.2019 | 19:59
Un policía local atiende una llamada telefónica en la sala del 092 en la comisaría de Orillamar.

La sala del 092, en el cuartel de Orillamar, recibe cada año varios miles de llamadas de ciudadanos que reclaman atención policial o solicitan información al cuerpo de seguridad local. La memoria de 2018 recoge 95.739 comunicaciones telefónicas, 1.300 más que el año anterior y un 15% más que en 2015, cuando se registraron 83.038 llamadas. Unas se deben a situaciones urgentes (incendios, accidentes con heridos, violencia de género), otras requieren dedicación preferente (por razones de seguridad, temporales meteorológicos) y otras consisten en la petición de información tan diversa como la dirección de lugares, el modo de cumplir trámites administrativos o incluso el clima previsto en la ciudad el fin de semana, que la sala deriva en ocasiones al servicio del 010. Hay también quejas o reclamaciones por intervenciones policiales y denuncias por el estado de elementos urbanos (contenedores, aceras, alcantarillas), y otras llamadas cuyo motivo no encaja en categorías concretas y comprenden situaciones comunes o anecdóticas.

"La Policía Local es un buzón de entrada de multitud de reclamaciones y consultas que no se dirigen directamente al 092 sino que se refieren a servicios municipales. Ante problemas de distinto tipo, la gente tiende a llamar al 092, que atiende, informa o deriva a la población a otros servicios, día y noche y todos los días de la semana", explica José Manuel Rico, inspector principal y jefe de la unidad de Tráfico.

El catálogo de la sección "Otras" entre las llamadas que recibió el 092 en 2018 alcanza las 18.487 consultas, el 19% del total; otras 2.823 fueron atendidas por teléfono, pero no requirieron la intervención inmediata de patrullas o la solicitud de presencia policial fue anulada poco después por los propios demandantes.

El apartado incluye situaciones tan variadas como perros sueltos sin dueño o perdidos, individuos durmiendo en el interior de un vehículo en la vía pública, documentación encontrada en la calle, personas que golpean papeleras, cableado desprendido, individuos en estado ebrio en la calle que no consiguen mantenerse por sí solos, jóvenes que acceden al interior de un colegio, solicitud de ambulancias, ruidos vecinales, colaboración con extranjeros porque el navegador del coche los ha conducido a un punto sin salida, discusiones entre particulares por un estacionamiento, caídas en la vía pública por pavimento defectuoso, conflictos de pareja en los que una persona no deja a otra entrar en el domicilio...

"Nos encontramos con casuísticas variopintas. Hay casos, que por nimios que parezcan, pueden acabar complicándose, porque lo que para el resto no es ningún problema para otra persona puede ser el problema más grande del mundo", asegura Rico. Sirva este ejemplo verídico: un ciudadano tiende la ropa sin centrifugar y una gota de lejía cae sobre la prenda favorita de un vecino y se la estropea. Con puntos de partida como este, la situación se puede agravar y una llamada al 092 termina en denuncia. "Podemos pasar de una discusión en la que nos llamamos impresentables a citarnos en la escalera, donde a uno se le va la mano, al otro también, y la riña acaba en agresiones y en el juzgado", cuenta el inspector.

Con la recopilación de llamadas se puede componer un libro plagado de anécdotas, cree Rico, a quien aún le sorprenden los motivos más inauditos y rocambolescos: "Nunca podemos decir que lo hemos visto u oído todo, siempre ocurrirá algo que nos cogerá por sorpresa". Quizá porque, añade, la "polivalencia" de la Policía Local convierte a sus agentes en servidores del vecino en cualquier circunstancia. Desde el auxiliador de alguien que se ha caído de la cama y que no puede ser ayudado por la persona con quien vive al "psicólogo" al que un ciudadano confiesa sus problemas, pasando por el "notario" al que se le reclama dar fe de un asunto que motiva una discusión.

Entre las llamadas de los ciudadanos que recibe cada año la sala del 092 hay peticiones que no pueden solventar los propios policías locales, por lo que deben remitirlas a otros departamentos municipales. No suelen faltar en este grupo consultas sobre licencias para poseer animales potencialmente peligrosos, actuaciones por nidos de aves en tejados o procedimientos a complementar en la administración.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
esquelasfunerarias.es