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La Opinión de A Coruña

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Paula Otero, de la EBAU al Mundial de Budapest

La coruñesa afrontó la selectividad la semana pasada y esta, su debut internacional absoluto: “Ha sido un año bastante estresante en general”

Paula Otero, en la concentración de Palma de Mallorca. | // LA OPINIÓN

La semana pasada Paula Otero fue una de los 5.154 estudiantes gallegos que se examinaron en la EBAU. Con los mismos nervios, noches sin dormir y horas y horas de estudio que el resto, pero en su caso con la diferencia de que a la vez que preparaba a conciencia los exámenes que van a marcar su futuro académico, machacaba su cuerpo en dos sesiones diarias de entrenamiento en la piscina para ponerse a punto para el que esta semana será su debut en un Campeonato del Mundo absoluto de natación. Martes, miércoles y jueves la coruñesa expulsó sus conocimientos sobre los folios en blanco y el viernes hizo las maletas para desplazarse a Palma de Mallorca, donde está concentrada para ultimar la puesta a punto antes de viajar a Budapest (Hungría) y donde ya respira aliviada. “Ya pasó”, bromea, “ahora 100% centrada en la natación”. Y eso pasa por la cita en el Duna Arena de la capital magiar donde nadará 400 libres (sábado), 1.500 (domingo) y 800 (jueves), pruebas en las que se podría encontrar con la triple campeona olímpica Katie Ledecky.

“Ya sabía que este año iba a ser muy difícil porque es el primero absoluto y ya se compite contra todo el mundo y hay más tensión”, asegura la nadadora del CN Arteixo. “Me lo tomé como un año de aprendizaje, pero claro, si quieres estar ahí y mantenerte en el equipo nacional tienes que seguir entrenando”, añade. Y por otro lado, estaba Segundo de Bachiller. “Eso también es algo que hay que pasarlo. Estuve todo el año en tensión, todo el rato pensando en los estudios, con eso todo el día en la cabeza, incluso mientras entrenaba”, recuerda. Pero fue sacando todo adelante. En el Campeonato de España se clasificó para Europeo y Mundial. Aprobó también todo. Pero quedaba la traca final porque le coincidió todo junto. “Cuando acabó el curso fueron tres semanas intensivas de estudiar y entrenar”.

Y con el COVID de por medio. “Justo di positivo el día anterior a ir al Campeonato de España de aguas abiertas (20 de mayo)”, precisa. “Me dio pena no estar allí e intentar clasificarme para el Campeonato del Mundo y de Europa. Pero es algo que tenía que pasar, llevaba mucho tiempo esquivándolo, ya me tocaba. Me lo tomé como unos días de descanso mental y físico para volver con más fuerza”, dice y asegura que no trastocó mucho sus planes: “Estaba haciendo mucho volumen de kilómetros para afrontar los 10 kilómetros, pero eso también me vale para la piscina que también hago pruebas de fondo”.

En Palma, a donde viajó con su entrenadora en el CGTD de Pontevedra Luisa Domínguez, empieza a ser consciente de lo que le espera. Antes no había tenido tiempo para pensar. “Decir que voy a un Mundial absoluto... buf, suena muy grande. Me provoca muchas sensaciones”, señala. “Estoy preparando más el Europeo pero me gustaría estar en mis marcas, incluso mejorarlas, pero voy con la expectativa de pasármelo bien, de aprender, de ver todas las finales”, apunta. Incluso a enfrentarse a la campeona olímpica: “Sería impresionante si me tocara contra ella”.

Tres semanas, tres Mundiales y tres coruñeses

La natación encadena en las próximas tres semanas tres citas con los Campeonatos del Mundo en diferentes modalidades. La primera está siendo ya, desde el domingo, en Funchal, en la isla de Madeira (Portugal), donde se disputa el Mundial de adaptada. Después las miradas se dirigirán a Budapest para el Mundial, primero el de piscina, que arranca el sábado, y cuando este acabe, el de aguas abiertas. Los tres tendrán representación coruñesa con los tres ases de la natación local: Jacobo Garrido (CN Mataró), Paula Otero (CN Arteixo) y María de Valdés (CN Liceo).Un trío al que pronto se puede unir Almudena Quereda (CN Liceo).

Jacobo Garrido ya se encuentra en Portugal, donde afronta un exigente calendario de cinco pruebas: 200 estilos, 100 mariposa, 100 libres, 400 libres, en la que defiende el título de campeón del mundo, y 100 espalda. A continuación cogerá el relevo Paula Otero, que es una de las nadadoras españolas con más trabajo en la capital magiar al afrontar los 400, 800 y 1.500 libres. Ella podría estar también en el Mundial de aguas abiertas, otra de sus especialidades, pero se perdió por COVID el clasificatorio. En él la absoluta dominadora fue María de Valdés. La andaluza, afincada desde hace años en A Coruña para entrenar a las órdenes de Jesús de la Fuente, se colgó dos oros plantando cara a las mejores en los pasados Juegos, lo que es un gran espaldarazo para en Budapest competir de domingo a martes en 4x1.500 mixto, 5 y 10 kilómetros.

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