El Campeonato de Europa de atletismo, que se disputa desde hoy hasta el próximo 21 de agosto en Múnich, apenas tres semanas después del Campeonato del Mundo de Eugene (Estados Unidos), supone un desafío para la delegación española, que acude con 88 deportistas entre los que se encuentran tres gallegos: el viveirense Adrián Ben (800 metros), la mugardesa Belén Toimil (peso) y la pontevedresa Antía Chamosa (35 kilómetros marcha).

Belén Toimil, que inicia su competición hoy (11.20 horas), llega a la cita continental con la ilusión de alcanzar la final de peso. La lanzadora (1994) busca la guinda a su temporada con la que “redimirse” de su actuación en el Mundial de Oregón, donde no superó la calificación.

Adrián Ben, en la cita de Eugene. | // ALBERTO ESTÉVEZ M.G. / D. R.

En Múnich tendrá que lanzar la bola más allá de los 18,60 metros en la calificación o ser unas de las 12 mejores de un total de 27 participantes. La final se disputará esta misma tarde, a partir de las 20.38 horas, y Toimil tiene confianza de estar en ella, pese a la irregularidad que ha mostrado durante este curso, en el que no ha sido capaz de alcanzar la barrera de los 18 metros (llega con un mejor lanzamiento de 17,98).

Un esguince de tobillo sufrido en invierno ha lastrado el rendimiento de la lanzadora durante esta temporada, aunque cree que Múnich le ofrece la oportunidad de acabarla al menos con buen sabor de boca. “Estoy fuerte y bien”, anuncia con una dosis importante de optimismo tras la decepción de Eugene, donde no superó los 17,48 metros. Acabó décima en el grupo B.

Antía Chamosa, entrenando en Pontevedra. | // RAFA VÁZQUEZ M.G. / D. R.

La siguiente gallega en liza será Antía Chamosa, que compite el martes (08.30 horas) en los 35 kilómetros marcha. La pontevedresa afronta la que será su primera gran cita internacional a nivel absoluto. Chamosa firmó una brillante actuación el pasado mes de abril en Dudince, donde fue décima con un crono de 2:53:18, confirmando una línea ascendente que había iniciado en 2021, primero en la Copa de Europa de Podebrady en la que acabó undécima, con 2.57:51, con el lograba la mejor marca sub 23 de la historia de España; y después con el bronce en el Europeo sub 23, en Estonia, en la distancia de 20 kilómetros, donde también batió su marca personal (1.35:18).

“Quedar entre las 10 mejores sería perfecto para terminar la temporada contenta”, afirmaba a la marchadora, que los días previos a la cita continental se ejercitó con el equipo nacional en Pontevedra buscando unas condiciones similares a las que se van a encontrar en Múnich.

Pero sin duda las opciones más claras para Galicia en Múnich recaen en el viveirense Adrián Ben, que disputará la ronda 1 de los 800 metros el jueves, día 18, a partir de las 10.10 horas junto a Álvaro de Arriba y Mariano García. En caso de clasificarse, las semifinales serían el viernes 19 a las 20.27 horas y la final, el domingo 21 de agosto a las 19.40.

Pese a la decepción de Eugene, donde quedó eliminado en la primera ronda, el de Viveiro, sexto en el Mundial de Doha y quinto en los Juegos de Tokio, llega en un gran estado de forma a la cita continental, tal y como ha demostrado en la reciente Diamond League de Silesia, donde fue cuarto con 1:45:89, firmando una remontada que sorprendió a sus rivales y que le dejó muy cerca del campeón mundial y olímpico Emmanuel Korir, ganador de la prueba con 1:45:72. En Múnich, está dispuesto a defender su candidatura al podio.

Superar las diez preseas, reto para España

España desplaza a Múnich un total de 88 atletas (48 hombres y 40 mujeres), un número que supone la segunda delegación más numerosa de la historia tras la que acudió a Berlín en 2018, donde compitieron 92, con el reto de superar las diez medallas de la pasada edición (dos oros, tres platas y cinco bronces). El mayor botín lo logró también en Alemania, en Múnich 2002, con quince preseas (6-3-6). Nueve plusmarquistas absolutos individuales y otros siete en relevos lideran la expedición, empezando por el flamante bronce mundial en 1.500 Mohamed Katir, que en esta ocasión compite en el 5.000, otra distancia en la que también posee el récord de España con 12:50.79, la segunda mejor marca de todos los inscritos en esa prueba. Los otros ocho plusmarquistas nacionales que compiten en Múnich son Sara Gallego (400 metros vallas), Belén Toimil (lanzamiento de peso), Laura Redondo (martillo), María Vicente (heptatlón), María Pérez (20 kilómetros marcha), Ayad Lamdassem (maratón), Javier Cienfuegos (martillo) y Miguel Ángel López (35 kilómetros marcha). La delegación española cuenta con dos vigentes campeones de Europa (María Pérez y Álvaro Martín en los 20 kilómetros marcha). Además, en numerosas pruebas la delegación española también cuenta con opciones de medalla en modalidades como el maratón masculino (Jorge Blanco, Ayad Lamdassem, Daniel Mateo, Abdelaziz Merzougui y Yago Rojo), los 800 masculinos, el 1.500 femenino con Marta Pérez; Sebastián Martos y Daniel Arce en 3.000 metros obstáculos, Mohamed Katir y Adel Mechaal en 5.000, Eusebio Cáceres en longitud, Sara Gallego en 400 vallas y María Vicente en heptatlón. También el relevo 4x100 metros femenino que brilló en el Campeonato del Mundo de Oregón con dos récords de España y un histórico quinto puesto en la final repite al completo con Sonia Molina-Prados, Jaël-Sakura Bestué, Paula Sevilla y Maribel Pérez; y vuelven al Campeonato de Europa tres de los cuatro plusmarquistas españoles del 4x400 metros que en Berlín 2018 conquistaron el bronce: Óscar Husillos, Lucas Búa y Samuel García. En cuanto a las estrellas europeas, la británica Laura Muir, bronce en Eugene, aspira a subir a lo más alto del podio en los 1.500. Una de las incógnitas sobre la pista del estadio olímpico de Múnich será comprobar el estado de forma del italiano Lamont Marcell Jacobs, que con 9.80 batió el récord de Europa de 100 metros y se proclamó como el primer campeón después de la era Bolt en los Juegos de Tokio. Las miradas también estarán puestas en el noruego Jakob Ingebrigtsen, y más después de la exhibición que dio en los 5.000 metros del Mundial de Oregón, y en el sueco Armand Duplantis, que lleva establecidos cinco récords mundiales en pértiga, el último en el Mundial de Eugene con 6.21 metros.