02 de diciembre de 2017
02.12.2017
Sevilla20Deportivo
 

Demasiado castigo, demasiados regalos

Amagó con darle la tarde a un Sevilla al ralentí y se marcha con una sensación irreal de mala suerte. Dos errores individuales volvieron a condenarle. El Dépor está por hacer. Ni ataca ni defiende bien. Sin fiabilidad

04.12.2017 | 17:55
Demasiado castigo, demasiados regalos

El Dépor sale del Sánchez Pizjuán lamentando su mala suerte, pero también reparando en esa sensación de inconsistencia que no deja de acompañarle durante todo el ejercicio. El 2-0 es excesivo para los méritos de un Sevilla, que jugó al ralentí, pero que aún así pudo doblegar con cierta suficiencia a un equipo coruñés que, por momentos, pareció poder inquietarle, moverle la silla. Digno. Al final, dos regalos, uno de Schär y otro de Rubén, en momentos dolorosos le pusieron el triunfo en bandeja. En realidad, son la punta del iceberg de un grupo que sigue sin estar bien construido y que encima carga con la mochila de errores individuales impropios de futbolistas de Primera. El grupo tiene calidad y pegada arriba y ha dado algún paso al frente colectivamente en las últimas semanas, pero está lejos de lo que debería ser, sigue sin ser una máquina engrasada: ni ataca ni defiende bien.

No era precisamente un duelo marcado en rojo en el calendario del Dépor. Sí para los aficionados, que disfrutan año tras año del fútbol con una afición hermana con el anhelo de que el chaparrón sea el justo posible, no para los jugadores. La visita al Sánchez Pizjuán no se presentaba, a priori, sencilla para llenar el zurrón de cara a la segunda vuelta, pero Cristóbal se había encontrado con su once de gala ante el puñado de buenas noticias de los dos último días y ¿por qué, no? Había que intentarlo.

El Dépor no faltó a su cita con el despiste inicial. El Mudo Vázquez remató arriba en el minuto dos. La banda derecha, la de Juanfran y Cartabia, parecía la elegida por los hispalenses para atacar y así fue en muchos momentos, también buscaron desarbolar a Navarro y Adrián. Había para todos. El conjunto coruñés tampoco estaba precisamente brillante en esos compases, pero acabó topándose con un Sevilla un tanto desconectado, que no era capaz de sentenciar y que le daba vida. Y se fue animando. La balanza se igualaba. El 0-1 empezaba a no ser, ni mucho menos, una quimera

Adrián, Lucas y Fede Cartabia conectaban. Valverde, más en el inicio de la jugada que en otras ocasiones, tenía campo para correr... El Dépor realizaba la presión arriba de manera desacompasada y seguía con problemas defensivos, aunque por momentos demostró que es capaz de tirar la línea con maestría. El Mudo Vázquez tuvo una más clara que la del minuto inicial. Iba sobreviviendo y no paraba el Dépor de meterle sustos a los sevillanos. Estaba en el partido... hasta que volvió a regalar otro tanto, y en uno de los momentos más dolorosos posibles. Schär se quedó enganchado tras un saque de banda y Ben Yedder se vio habilitado y solo ante Rubén. Esas no las perdona. 1-0. El Dépor mascaba su error camino del vestuario.

No le sentó nada bien al Dépor ni el descanso ni el gol encajado. Al principio, parecía aguantar los envites, quería plantarle cara. Fue irreal. Pronto, el duelo se desniveló. El equipo coruñés estaba ahogado en su área, achicando. No le duraba nada la pelota, sus futbolistas empezaban a estar agotados y no eran capaces de encontrar una salida limpia, una vía de ataque. El equipo gritaba que necesitaba cambios. No tardaron en llegar.

Cristóbal tiró de Andone y sentó a un desdibujado Borges. Era o él o Çolak. Optó por el rumano porque quería más llegada, más presión arriba. Habría entonces más responsabilidad para Valverde, a riesgo de perder la media. Marcuccini lo vio y metió a Krohn, que finalmente fue el mejor del segundo acto. Cada uno jugaba sus bazas, el marcador no se movía.

El desenlace se estaba cociendo, a punto de romper. El Dépor perdía, el Dépor estaba en el alambre. Y acabó cayendo. El disparo de Krohn Dehli tenía su complicación, pero nunca debió superar a Rubén. El despeje hubiera sido más conveniente. Otro portero que falla: En eso el Dépor es, por desgracia, muy regular. El mercado de invierno está a la vuelta de la esquina y estaría bien que en la plaza de Pontevedra reconociesen errores y se quitasen los complejos en este asunto. A fichar antes de lamentar. El equipo se volcó en los últimos minutos. Por inercia, sin convicción. Pronto llegarán las batallas decisivas y, aunque a veces se vislumbra algo, sigue sin ser un equipo fiable. Queda mucho por sufrir.


Ficha técnica (Sevilla-Deportivo, 2-0):

Sevilla: David Soria; Mercado, Geis, Lenglet, Escudero; Pizarro, Franco Vázquez (Krohn-Dehli, m.69); Sarabia, Éver Banega (Jesús Navas, m.85), Nolito (Correa, m.86); y Ben Yedder.

Deportivo: Rubén; Juanfran, Schär, Sidnei, Fernando Navarro; Guilherme; Fede Cartabia (Carles Gil, m.76), Borges (Andone, m.63), Valverde, Adrián López (Emre Çolak, m.82); y Lucas Pérez.

Goles: 1-0, M.45: Ben Yedder. 2-0, M.78: Krohn-Dehli.

Árbitro: José María Sánchez Martínez (Comité Murciano). Amonestó a los visitantes Fede Cartabia (m.31), Sidnei (m.73) y Lucas (m.86), y al local Escudero (m.38).

Incidencias: Partido de la decimocuarta jornada de LaLiga Santander disputado en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán ante unos 32.000 espectadores.

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