20 de julio de 2020
20.07.2020
La Opinión de A Coruña

El Deportivo desciende a Segunda B sin jugar en Riazor tras las victorias del Lugo y el Albacete

El histórico equipo coruñés volverá, 39 años después, a la Segunda División B, tras certificarse este lunes su descenso de categoría - Los blanquiazules no dependían de sí mismo para lograr la permanencia

20.07.2020 | 23:18
Recibimiento a los jugadores en Riazor antes de la suspensión del partido.

El Deportivo de La Coruña consumó el desastre y volverá, 39 años después, a la Segunda División B, tras certificarse este lunes su descenso de categoría, en una última jornada en la que el conjunto gallego ni tan siquiera pudo disputar el encuentro que debía enfrentarle con el Fuenlabrada, tras ser aplazado al detectarse varios casos positivos de coronavirus en el equipo madrileño.

El histórico conjunto coruñés, que no dependía de sí mismo para lograr la permanencia, se vio condenado por los triunfos del Lugo y del Albacete, que a diferencia del Deportivo si pudieron disputar sus encuentros.

Una salvación que en el caso del equipo manchego llegó de manera agónica, tras imponerse por 0-1 al Cádiz, que con esta derrota se dejó escapar el título de campeón, gracias a un gol de penalti de Maikel Mesa a falta de un minuto para la conclusión del tiempo reglamentario.

No menos sufrida la victoria que permitió al Lugo salvar la categoría, tras derrotar por 2-1 al Mirandés, en un encuentro en el que los gallegos tuvieron que remontar el tanto de Marcos André para el conjunto burgalés en el tiempo de prolongación de la primera mitad.

Una circunstancia que no impidió la reacción del Lugo, que dio la vuelta al tanteador con dos goles de Cristian Herrera en la segunda mitad.

Remontada que culminó el espectacular tramo final de campaña del conjunto lucense, que se aseguró su novena temporada consecutiva en LaLiga SmartBank, tras sumar cuatro victorias y dos empates en los seis últimos encuentros.

Una Liga SmartBank de la que se despidió el Deportivo de La Coruña, que en apenas doce meses ha pasado de acariciar el ascenso a Primera División a consumar su "caída" a los infiernos.

Si la llegada de Fernando Vázquez al banquillo del conjunto gallego, permitió al Deportivo, que ocupaba la última plaza a la conclusión de la primera vuelta de la competición, soñar con la salvación.

Las tres derrotas consecutivas encajadas por los blanquiazules ante el Málaga (1-0), Extremadura (2-3) y Mirandés (1-0), condenaron a los gallegos a llegar a esta jornada sin depender de sí mismo para lograr la salvación.

Una circunstancia que finalmente condenó al histórico conjunto gallego, campeón de LaLiga Santander en el año 2000, a descender, sin tan siquiera tener la posibilidad de presionar a sus rivales directos, tras el aplazamiento del duelo que debía enfrentarle este domingo con el Fuenlabrada.

Tampoco pudo salvarse del descenso el Numancia, pese a derrotar este lunes por 2-1 al Tenerife, en un encuentro que dejará para el recuerdo el espectacular gol del serbio Igor Zlatanovic.

Un sensacional tanto que de nada sirvió a los sorianos, que dependían de los tropiezos de Lugo y Albacete, para evitar regresar, veintitrés años después, a la categoría de bronce del fútbol español.

Por contra, habrá que esperar a la disputa del duelo entre el Deportivo y el Fuenlabrada para conocer el nombre del equipo que acompañará al Zaragoza, Almería y Girona en la disputa de las eliminatorias de ascenso a LaLiga Santander.

Puestos de promoción que el equipo madrileño se asegurará si logra empatar, cuando se dispute el partido, ante un Deportivo ya descendido y sin nada en juego.

Una circunstancia que podría dejar en nada la victoria del Elche, que este lunes se aupó de manera provisional a la sexta plaza, la última que permite disputar las eliminatorias de ascenso, tras vencer por 2-1 al Oviedo.

Los goles del brasileño Jonathas, que abrió el marcador para los ilicitanos a los 24 minutos, y de Pere Milla, que firmón en el 81 el definitivo 2-1, permitieron al Elche sumar un triunfo, que mantiene vivo el sueño de la promoción, eso sí, a expensas del Fuenlabrada.

Quien ya no tiene ninguna opción de pelear por el ascenso es el Rayo Vallecano, pese a imponerse por 1-2 al Racing de Santander con los goles de Álvaro García y de Mario Suárez de penalti.

Un resultado insuficiente para los madrileños que para jugar la promoción necesitaban los tropiezos del Fuenlabrada y del Elche en la última jornada.

Por su parte, el Huesca no desaprovechó el tropiezo del Cádiz, que cayó en caso por 0-1 ante un Albacete que se jugaba la permanencia, y se alzó con el título de campeón de LaLiga SmartBank, tras imponerse este lunes por 0-1 al Sporting de Gijón con un solitario tanto de Cristo González en la segunda parte.

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