Abegondo nunca defrauda al Deportivo

Mella y Kevin marcan | Rubén López y Dani Barcia compiten ante un Segunda

Kevin se abraza a Lucas mientras Rubén López se suma a la celebración. |  // CARLOS PARDELLAS

Kevin se abraza a Lucas mientras Rubén López se suma a la celebración. | // CARLOS PARDELLAS / CArlos MIranda

Carlos Miranda

Carlos Miranda

Si el Deportivo quería viento a favor para instalar ese tan cacareado modelo de cantera que tanto anhela, sus jóvenes no paran de soplar y soplar. Uno tras otro pretenden derribar una puerta que ya se ha ido abajo esta temporada en varias ocasiones. Yeremay Hernández ya había avisado la pasada temporada y en esta es un referente, al que se le ha echado de menos, pero David Mella, Kevin Sánchez, Rubén López y Dani Barcia se sumaron ayer al contingente de la invasión de Abegondo en su desembarco en el primer equipo.

Mella no tardó en golpear. Fue él en la mayor de sus esencias. Minutos antes ya había ensayado una de sus cabalgadas y en la segunda no perdonó. Un pase hasta un poco defectuoso de Valcarce lo convirtió en oro. Jesús falló, Sergio ni lo olió en la carrera y a Tomeu Nadal lo batió en dos tiempos. Después de sus goles en Lugo y en Langreo, por fin marcaba en casa, donde más ganas tenía de hacerlo. Con su gente, donde siempre ha querido estar.

En los highlights de la mañana, Kevin Sánchez acapara unos cuantos. Le ha ganado la partida a Martín Ochoa como refuerzo de la casa para la delantera. El burgalés tuvo una al final de la primera parte de la prórroga y en la segunda no falló. De cabeza, al segundo palo. Con clase, con emoción, esa que le llevó a llorar ante la grada de Marathón en la celebración de su tanto.

Los partidos de Dani Barcia y de Rubén López son más de maceración. El pivote fue de menos a más como escudero de José Ángel. Comenzó tímido y enredado en la maraña del Tenerife. Poco a poco empezó a coger galones y a ser más él mismo. Jugó 120 minutos, fue un pulmón. Dani Barcia estuvo contundente y listo en las anticipaciones. Le faltó algo más de comodidad con balón para hacer daño como sabe. Abortó un tanto cantado de Ángel. Una pena esos tres goles que afean a una zaga que lo dio todo.