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La Opinión de A Coruña

La lucha de Alu Ibérica toca a su fin

El comité de empresa de Avilés firmará este mediodía la extinción de todos los contratos, un desenlace que los trabajadores de la fábrica de A Coruña prevén “inminente”

El comité de Alu Ibérica, durante una protesta en María Pita, el pasado mes de octubre. | // V. ECHAVE

La historia del aluminio en A Coruña escribe su capítulo final. El comité de empresa de la fábrica de Alu Ibérica en A Grela volvió a reunirse esta semana con la administración concursal, que aún no ha presentado el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para la extinción de todos los contratos, cerca de 300, aunque los representantes de los trabajadores coruñeses estiman que ese paso llegará de forma “inminente”. Sus compañeros de Avilés van por delante y hoy mismo firmarán el despido en bloque de la plantilla que queda en las instalaciones de San Balandrán, en torno a 235 empleados, algunos menos de los que hace dos años comenzaron una lucha sin cuartel que no ha finalizado como era su deseo original: con la salvación de la actividad.

“En Avilés estaban un poco más apurados en cuanto a plazos porque finalizaban ya el Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE). Aquí termina el 9 de mayo, así que aún tenemos margen. Estamos a la espera, aunque el proceso no se va a demorar más allá de un mes. El despido de toda la plantilla ya está ahí”, resalta Julio Moskowich, portavoz de la CIG en el comité de empresa de la fábrica de A Coruña, quien especifica que la premura llevó a la plantilla de la fábrica asturiana a alcanzar un acuerdo inmediato para la extinción de todos los contratos que se presentará a la par que el propio ERE en el juzgado mercantil que lleva el concurso de acreedores.

En nuestro caso, puede abrirse un periodo de consultas de un mes. Podríamos agotar ese tiempo o llegar a acuerdo con la administración concursal en una semana. No obstante, todavía no sabemos cuándo va a empezar ese proceso. Será pronto, puede que la próxima semana, pero aún no hay una fecha fijada”, reitera.

Tras la firma del despido con la administración concursal prevista para hoy, y una vez reciba la correspondiente autorización judicial, los trabajadores de Alu Ibérica en Avilés quedarán en el paro, previsiblemente, a partir del 1 de mayo. Mientras tanto, en ambas fábricas continúa adelante el proceso para percibir las indemnizaciones de Alcoa, antigua propietaria de la aluminera.

En ambas fábricas continúa adelante el proceso para percibir las indemnizaciones de Alcoa, antigua propietaria de la aluminera

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A principios de marzo, Alcoa presentó una oferta a los trabajadores para que retirasen todas las denuncias relacionadas con la venta de sus antiguas plantas. A cambio, los empleados recibirían las indemnizaciones contempladas en el ERE de 2018: 60 días por año trabajado más 10.000 euros, lo que supondrá un desembolso para la compañía de unos 70 millones, entre las fábricas de A Coruña y Avilés. La propuesta estaba condicionada a que se cerrase todo el proceso judicial iniciado por el ERE de 2018 y el resto de denuncias interpuestas contra la multinacional y que ningún trabajador siguiese adelante con las reclamaciones. Dos semanas después, los empleados de la planta aluminera coruñesa, en un referéndum no vinculante, aceptaron el acuerdo con el 86,7% de los votos. En Avilés lo hicieron con el 93,6%.

Hace apenas unos días, según fuentes de los trabajadores, Alcoa puso en marcha una página web para que cada empleado se adhiera de forma individual a la oferta de la empresa. Su objetivo es conocer, de forma oficial, cuántos de ellos están a favor de su propuesta. La empresa insiste en que el acuerdo “solo puede ser efectivo una vez que se tenga la confirmación de que todos los trabajadores afectados participarán aportando su adhesión por escrito y la renuncia a las demandas” contra la compañía. Fuentes de los trabajadores reconocen que es casi imposible que se produzca una unanimidad en las fábricas de A Coruña y Avilés, pero que ello no será un impedimento para que no se selle el acuerdo.

“La otra pata de toda esta historia son las administraciones, a ver qué hacen para intentar dar una continuidad industrial a las instalaciones de A Coruña”, subraya el portavoz de la CIG en el comité de empresa de Alu Ibérica, quien recuerda que “tanto la Xunta como el Ministerio de Industria prometieron que iba a haber una salida industrial para la fábrica coruñesa”, e insiste en que “tienen que cumplir su palabra”. “Y existen múltiples fórmulas para hacerlo”, concluye.

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