23 de septiembre de 2018
23.09.2018
La Opinión de A Coruña

Emprendedoras en el rural

La Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales asesora y forma a aquellas que tengan una idea para poner en marcha un negocio a través de la lanzadera de empleo 'Ruraltivity'

23.09.2018 | 00:53
Rita Neira en su ultramarinos en Soutolongo (Lalín).

Productos de temporada recogidos en el propio invernadero de la propietaria de Casa Neira; ilustraciones en papel o en textil que integran el proyecto artístico Noaltodopoleiro, artesanía personalizada en amigurumi con fieltro en Lucecús o con cuero con Tres Caracoles; dulces artesanos como el salchichón de chocolate de amá Teresa o hasta 20 variedades de destilados en Licores Os Maios... Todos estos negocios están en manos de mujeres decididas a emprender en el rural. Los tres primeros en una fase más incipiente y el resto ya consolidados y todos bajo el paraguas del programa 'Ruraltivity' de Fademur

Cada vez son más las mujeres que deciden emprender y contribuir al desarrollo de la economía rural en Galicia. De hecho, el número de mujeres que pone en marcha alguna iniciativa de negocio en este entorno supone un 54% del total y supera al 46% de hombres. Con el objetivo precisamente de fomentar el emprendimiento femenino y, al mismo tiempo acabar con la dependencia y la discriminación, la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (Fademur) ha puesto en marcha el proyecto Ruraltivity, una lanzadera de empleo para ayudar a las emprendedoras en el rural gallego que tengan una idea a que estas broten y se conviertan en un negocio que de sus frutos.

La organización asesora a las beneficiarias a lo largo de las tres fases en las que puede encontrarse el proyecto: en el semillero de ideas inicial cuando aún no se ha puesto en marcha ninguna actuación, durante la germinación de ideas cuando ya se han buscado recursos para que esa semilla crezca en buena tierra y con buen abono; y en la fase de floración o frutos, cuando la iniciativa se consolida pero aún se necesitan apoyos puntuales.

El proceso se completa con 13 cursos online en la plataforma www.ruraltivity.com relacionados con la cultura emprendedora y las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), prácticas sostenibles y ecológicas en agricultura y ganadería, la igualdad de oportunidades, la sensibilización contra la violencia de género o la economía circular.

Fademur asesora en la actualidad a una docena de mujeres a través de este programa. Una de ella es Rita Neira, que montó la minitienda Casa Neira recuperando el ultramarinos de su abuelo en el lugar de Vistalegre de Soutolongo en la localidad pontevedresa de Lalín, donde ofrece productos de temporada recogidos de su invernadero. A través de Ruraltivity le aconsejaron cómo crear un folleto para promocionar su producción de hortalizas y la tienda y cómo dar a conocer su negocio en internet. Además, se forma en alternativas como las plantas medicinales y el jabón como cosmético.

La estradense Sara Valcárcel es otra de estas emprendedoras surgidas bajo el paraguas de Ruraltivity. Con su proyecto artístico Noaltodopoleiro retrata lugares mágicos de la geografía gallega y otros más lejanos en papel: recreaciones de paisajes, las estatuas de Valle-Inclán y de las dos Marías en Santiago? Los diarios gráficos y los cuadernos de viajes son, además de las fotos, uno de sus métodos preferidos de expresión. Pero ha dado un paso más al empezar a pintar sus ilustraciones en textil para vestir esas obras y que aparezcan en bolsas de tela con dibujos como la flor del toxo o el faro Vilán.

Marta Isla decidió montar en Ourense su proyecto Ecoermis, dedicado a la elaboración de cosmética natural y artesanal, con materias primas 100% ecológicas y aceites de primera calidad, con productos veganos, sin tóxicos y sin envases para no generar residuos ni contaminar. Entre su amplia oferta destacan manteca corporal con karité y aceites de almendra, cremas faciales regeneradoras y antiedad o corporales en pastilla de coco y vainilla, leche corporal con aroma de vainilla, cremas para manos en sólido, ungüentos para las heridas con aceite hipérico, bálsamos labiales con ceras vegetales, jabón artesano, leche exfoliante e incluso friegaplatos a base de aceite reciclado.

Las tres emprendedoras anteriores se encuentran dando los primeros pasos en su s empresas en el rural pero otras beneficiarias de la lanzadera de Fademur ya empiezan a ver los frutos de las semillas que sembraron. Es el caso de Ana Belén Barral, de Guitiriz, que desde 2012 se dedica al diseño y elaboración de trabajos personalizados en amigurumi con fieltro e hilo de algodón que se tejen con técnicas de croché o ganchillo. Amparada bajo la marca Artesanía de Galicia, esta empresa ofrece broches de fieltro con diseños propios, muñecos de amigurumi, llaveros?

Si en Lucecús el protagonista es el fieltro en Tres Caracoles, la artesana Ana Novo se centra en el cuero y todas sus piezas están diseñadas y elaboradas en exclusiva por ella con pieles de primera calidad y curtidos nacionales. En su taller en Lugo crea fundas para móvil, gafas o tabaco, tarjeteros, billeteras o monederos, cinturones, vacíabolsillos, agendas, antifaces, bolsos, bandoleras, gargantillas y llaveros.

También artesanos son los dulces que prepara Andrea González en el negocio familiar que recuperó y convirtió en Mamá Teresa, dóces artesáns. En este taller artesano en Arzúa se elaboran productos hechos a mano y al estilo tradicional con productos de primera calidad sin conservantes ni colorantes. Esta empresaria recorre a lo largo del año los múltiples eventos y ferias sobre artesanía y gastronomía que se celebran en la geografía gallega para dar a conocer su galletas y rocas de chocolate, turrones y bizcochos artesanos, pastas de almendra o las más tradicionales con harina de maíz y sobre todo, el salchichón de chocolate, su producto estrella que marca la diferencia del negocio. También cuentan con un catálogo de algunos de estos y otros productos en formatos personalizados para que los invitados a bodas, bautizos o comuniones se vayan con un dulce recuerdo.

Algunos de los proyectos ya llevan casi una década funcionando. Es el caso de Licores Os Maios, la destilería de licores 100% naturales que montaron dos amigas, Maica Fernández y Marina Lourido, en su localidad natal de Leiro, en Ourense. Lo que empezó como una afición mostrando sus destilados a grupos reducidos les llevó a ganar varios premios en concursos de licores caseros, lo que les hizo plantearse tomar este hobby más en serio y dejar sus puestos en el sector servicios -Maica era asesora fiscal y Marina profesora de Matemáticas y Física y Química- para dedicarse de lleno en esta actividad. En su taller ubicado en la parroquia de San Clodio, en el corazón de O Ribeiro, han llevado a la práctica recetas populares y experimentaron hasta poner en el mercado unas 20 variedades distintas: con café de Colombia, de hierbas, tostado, uva Mencía y treixadura, mora, frambuesas, arándanos, menta, boletus, edulis, miel, guinda, nueces, castañas, cilantro, limón, de hoja de higuera y de canela, además de la crema de orujo. Todos se presentan en distintos formatos y tamaños, también en botellitas miniaturas para eventos.

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