El caso de la mujer hallada muerta en una playa de la parroquia viguesa de Alcabre se va esclareciendo. Al menos en lo que respecta a la principal incógnita: su identidad. Esta se ha conocido en las últimas horas gracias al cotejo de sus huellas. Su pareja había denunciado su desaparición.

El cadáver de la fallecida, de 73 años, apareció el miércoles en el arenal al término de la calle Roade. No llevaba documentación personal ni al parecer teléfono móvil, ni se aclaró si el cuerpo estaba en el agua o en la arena.

En lo que respecta a la causa de la muerte, el cadáver no presentaba signos de violencia, por lo que se esperan los resultados de la autopsia, aunque la Policía Nacional apunta a un posible suicidio.