22 de septiembre de 2020
22.09.2020
La Opinión de A Coruña

Cacerolada de la comunidad escolar del Ría do Burgo para evitar el cierre del comedor

Demandan una solución a la Xunta para que no se queden unos 300 niños sin este servicio, ahora "inviable" porque no hay monitores suficientes para garantizar la seguridad

22.09.2020 | 00:57

La comunidad escolar del colegio Ría de O Burgo de Culleredo realizó ayer una cacerolada tras entrar los alumnos en las aulas en protesta porque el comedor escolar cerrará este viernes si la Xunta no toma medidas para garantizar el número mínimo de monitores que permita mantener los grupos estables de convivencia y contar así con las condiciones adecuadas de seguridad.

El cierre del comedor fue comunicado por el director a las familias el pasado viernes después de que la empresa que gestiona el servicio redujese el número de monitores, lo que hace "inviable" reproducir las aulas burbuja en el comedor. La comunidad escolar está de acuerdo con esta medida porque antes que nada está la seguridad, incluso los padres, a pesar del gran trastorno que les supone quedarse sin este servicio que les ayuda a conciliar.

Madres y padres, profesores y trabajadores del servicio de comedor se manifestaron a las nueve de la mañana ante la entrada al colegio para reclamar una solución que impida que unos 300 niños se queden sin comedor escolar,

La empresa que gestiona el servicio de comedor por contrato tiene que tener doce monitores aunque el curso pasado tenía más, dieciséis. Sin embargo, para este curso 2020-2021 no mantuvo este número sino que lo redujo al mínimo establecido, doce, cuando la pandemia sanitaria obliga a contar con más personal para garantizar los grupos burbuja.

El Concello de Culleredo también reclamó a la Consellería de Educación que tomase "medidas" para evitar el cierre del comedor. Los padres esperan que entre hoy y el jueves se llegue a un acuerdo que impida que se suprima este servicio esencial.

El Concello envía escritos

El concejal de Educación e Sanidade de Cambre, Miguel Ángel Gutiérrez, envió ayer escritos al conselleiro de Cultura, Educación e Universidade, Román Rodríguez, donde solicita un "refuerzo" del número de monitores que prestan el servicio de comedor en todos los centros educativos públicos del municipio.

Solicitó también que la Xunta asuma los gastos derivados de la limpieza y desinfección de los colegios, que en el caso de Cambre supone un gasto de 66.000 euros por curso, según aseguró.

El Ejecutivo local de Cambre destacó además que este tipo de gastos (limpieza y desinfección) es competencia del Ejecutivo autonómico, no del Concello, aunque está dispuesto a asumirlos si es necesario.

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