26 de mayo de 2019
26.05.2019
La Opinión de A Coruña
Los líderes de los pósitos coruñeses (XXV)

"Perdimos 300.000 kilos de berberecho: desapareció y no se sabe por qué"

"La cofradía está sana, pero si seguimos perdiendo dinero todos los años llegará un punto en el que no lo sea" l "La gente del mar quiere vivir de esto, ¿pero cómo vas a trabajar si no ganas dinero?"

25.05.2019 | 18:49
El patrón mayor de Pontedeume, Santiago Salgado.

La cofradía de pescadores de Pontedeume tiene nuevo patrón mayor desde las últimas elecciones. Santiago Salgado ocupa el cargo y el principal objetivo que tiene es el de recuperar los bancos de marisqueo. "Desde el 2012 hasta ahora las cosas están yendo a peor", lamenta Salgado. La falta de producción en estas zonas unida a la escasez de cuota que tienen los cerqueros de la entidad complica la situación, aunque Salgado indica que es algo generalizado que pasa en toda Galicia, no solo en Pontedeume. El dirigente del pósito considera que el reparto de las cuotas pesqueras no es el acertado. "Había que pelear por los cupos porque es algo muy importante", manifiesta el patrón mayor de Pontedeume

Santiago Salgado asumió el pasado mes de octubre el liderazgo de la cofradía de pescadores de Pontedeume. Los principales retos a los que tendrá que hacer frente como patrón mayor se concretan en uno: la recuperación de los bancos marisqueros. Desde 2012 hay un problema con los recursos, y su principal objetivo durante estos cuatro años es mejorar su estado para que pueda trabajar más gente en el sector.

¿Cuáles serían los principales retos a los que tiene que hacer frente?

El principal, porque nosotros vivimos del marisqueo, es recuperar las zonas de trabajo. Desde el 2012 hasta ahora las cosas están yendo a peor. Queremos mejorar toda la infraestructura para facilitar el trabajo a los barcos de cerco y de artes menores y al mismo tiempo recuperar las zonas de trabajo del marisqueo. Es lo más importante.

¿Saben por qué hay esos problemas en los bancos marisqueros?

La verdad es que no se sabe. Unos hablan de unas cosas, otros de otras, pero es algo que no se va a poder demostrar. Cuando se hizo el Lago das Pontes se desvió mucho el caudal del agua, entonces bajaba mucha menos agua del río y cuadró, digo cuadró porque por ahora resulta indemostrable que antes había mucho más marisco que ahora.

¿Ya empezaron a trabajar en esa recuperación?

Sí, estamos trabajando en la siembra, en la limpieza, en todo lo que se pueda hacer. Lo estamos intentando, pero el problema es que necesitamos más ayuda. La Xunta da lo que puede, la Diputación igual, pero cuanta más ayuda tengamos, mejor. Intentaremos que Endesa también nos ayude en la medida de lo posible.

¿Ahora están pasando por una etapa un poco complicada?

Sí, pero creo que es algo que también pasa a nivel gallego. No se sabe por qué pero hay especies que se reproducen mucho peor. Es una etapa difícil porque si no te ganas la vida en este trabajo te buscas otro y nosotros vivimos de toda la gente que trabaja, porque cuanta más lo hace más ingresa el pósito. Por eso nos urge recuperar las zonas porque necesitamos a gente trabajando.

¿Tiene algún proyecto pensado para realizar durante estos años?

En lo referente a los bancos de marisqueo ya empezamos con la recuperación y con las limpiezas y la siembra. A nivel infraestructura tenemos que mirar porque hay cosas que son competencia de la consellería. Hay que ver cómo lo podemos hacer, si puede ser subvencionado y qué tendríamos que hacer. En la lonja solo se puede vender marisco y queremos incluir también pescados y cefalópodos. Tenemos que arreglarlo con la consellería para ganar un porcentaje de las ventas para que vaya ingresando dinero la cofradía.

¿Cómo definiría la situación económica de la cofradía?

La verdad es que es buena. De la zona pienso que es de las mejores. Pero una cosa es que sea buena y otra que hayamos perdido dinero durante determinados años al haber menos marisco. Vivimos de esto y al haber menos producto hay menos ventas, por lo que la cofradía gana menos dinero. Económicamente la cofradía está sana, pero si seguimos perdiendo dinero todos los años llegará un punto en el que no lo sea.

El descenso en la cantidad de marisco subastada en 2018 es consecuencia de este problema de la falta de recurso.

Claro. Hace dos años cogimos mucho berberecho, por ejemplo, sin embargo el año pasado apenas hubo. Desapareció y no se sabe por qué. Perdimos cerca de 300.000 kilos entre un año y otro, que es una diferencia muy grande de cantidad y de dinero. Aunque también depende del precio que tenga el marisco. El año pasado en verano fue bastante decente y fue lo que nos sostuvo, pero si hubiera llevado el de hace dos las pérdidas hubieran sido mucho mayores. Confiamos que este verano el precio vaya al alza y podamos remontar la situación.

¿La situación sigue igual desde principios de año?

Sí, en la misma dinámica porque tampoco pudimos hacer gran cosa. Ahora que viene la época de verano esperamos retomarlo. Intentaremos vender nuestro producto lo mejor que podamos. En febrero o marzo no hay mucho marisco, por lo que se devalúa mucho su valor. Y nosotros seguimos trabajando. Lo que tenemos pensado es descansar determinados meses y trabajar más tiempo cuando el marisco lleve más precio. Ya que tenemos poco por lo menos no devaluar su valor.

¿Los cerqueros tienen problemas a la hora de encontrar recurso?

El principal problema que tienen los barcos de cerco es la falta de cuota. Les influye mucho. Directamente a ellos e indirectamente a nosotros. La falta de cuota supone una responsabilidad más política que otra cosa. Por ejemplo, con los cupos de la caballa del País Vasco nadie se va a meter. El 80% de la flota es gallega y somos de los que menos cuota llevamos. Y los barcos del País Vasco, que son menos, tienen unas campañas que meten miedo. Hacen todo el año yendo solo tres meses a trabajar. Pero estos problemas los tenemos nosotros y toda Galicia. Había que pelear por los cupos, sería algo muy importante. Esperemos que las federaciones gallega y provincial intenten hacerlo, por lo menos para igualar las cosas. La gente del mar quiere vivir de esto, no quiere vivir por ahí. Después hay problemas porque la gente no quiere trabajar en el sector. Pero ¿cómo vas a trabajar en el mar si no ganas dinero?

¿Cómo valora el trabajo de las administraciones en materia pesquera?

Es muy mejorable en ciertas cosas. Por ejemplo, en los cupos de cerco a nivel español están fatal. El reparto no me parece justo. Si tu flota tiene 1.500 barcos y los otros tienen 600 no es justo que tú te quedes con el 20% de la cantidad y el resto con el 80%. Y con Europa otro tanto. Hay ciertos aspectos que se deciden sin base. Yo, como mariscador, no entiendo mucho del cerco, por ejemplo, pero hay normativas que las hacen desde la ignorancia. Tienes que ponerte a pescar para saber lo que es. Yo tampoco puedo opinar de su trabajo, pero ellos opinan y deciden del nuestro en vez de preguntar e informarse.

¿Para hacer una normativa que regule al sector se debería conocer antes lo que pasa en los puertos?

Ni más ni menos que eso. Yo no sé gestionar ciertas cosas en la cofradía, pero tengo ayuda. Ellos deberían de haber pedido ayuda a las federaciones, que a su vez se la piden a las cofradías. Entonces sí puedes saber lo que pasa y a raíz de ahí puedes empezar a decidir.

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