A modiño y con cautela. De este modo se espera que sea el alivio de las restricciones en Galicia que salga de la reunión, hoy, del comité clínico que asesora a la Xunta en esta pandemia. El presidente del Ejecutivo gallego, Alberto Núñez Feijóo, comparecerá sobre las 13.30 horas para dar cuenta de las medidas acordadas, que dependerán, según avanzó ayer su vicepresidente, Alfonso Rueda, de la situación epidemiológica de cada zona. Leyendo entre líneas sus declaraciones de ayer a la Radio Galega, es de esperar que la hostelería abrirá “poco a poco” y es posible que vuelvan las llamadas “almendras” perimetrales de varios municipios con datos similares, dentro de las que se podrá circular, dejando así atrás el aislamiento de cada uno de los 313 concellos de Galicia.

“Tenemos que ser optimistas”, dijo ayer Alfonso Rueda, quien precisó que la evolución de la epidemia, aunque buena en líneas generales, “no es igual en todas las zonas”, por lo que las decisiones, con “criterios objetivos”, se tomarán en función de la situación de cada área y con “cautela” para “no estropear la buena tendencia”. Tras reconocer que el perimetraje de cada uno de los 313 concellos constituye la modalidad de cierre más estricta, avanzó que “es lógico pensar que a medida que vamos mejorando, el perimetraje se vaya extendiendo, hasta un cierto límite”, lo que abre la puerta a permitir “almendras” que engloben a dos o más municipios.

Además de los cierres perimetrales, esta mañana se evaluará también la posibilidad de flexibilizar las reuniones, ahora únicamente limitadas a convivientes.

Aunque no es la única variable que sopesan los 35 miembros del comité clínico para emitir sus dictámenes, la incidencia acumulada sigue siendo el dato principal. De las siete principales ciudades, Vigo es la que mejor presenta este parámetro: 167 casos por cada 100.000 habitantes a 14 días. Le siguen Santiago (176) y Ourense (181). Por debajo del umbral de “riesgo extremo” de 250 se sitúa también Lugo, con 235, mientras que Ferrol (387) y A Coruña (405), muy por encima de dicho límite, muestran los peores datos de la comunidad.

En cuanto a los municipios en general, casi dos tercios de ellos, alrededor de 200 en toda Galicia, han bajado ya del listón de 250 casos de incidencia acumulada a 14 días y están por debajo del considerado “riesgo extremo”.

A la tímida desescalada iniciada la semana pasada en los recintos culturales, el comercio y la práctica deportiva, se unirán hoy, probablemente, los bares y restaurantes y tal vez los gimnasios, cerrados desde el pasado 27 de enero. De entrar en vigor las nuevas medidas de alivio el próximo miércoles 24 de febrero, significará que estos sectores de actividad habrán cumplido casi un mes de paralización. El número 2 de la Xunta señaló ayer que “lo razonable” es “ir abriendo poco a poco” para no tener que “dar pasos atrás”, e implantando sistemas de control de aforos y de rastreo de posibles brotes. Explicó que el gobierno gallego quiere que este control de aforos se realice a través de un código QR, algo que Feijóo cuestionó hace una semana por la dificultad que podría suponer para los clientes de mayor edad que no dispongan de teléfonos inteligentes o no estén acostumbrados a manejar aplicaciones.

Te puede interesar:

En cualquier caso, todo apunta a que la reapertura de la hostelería será gradual y por zonas, atendiendo a la incidencia de contagios y a otros indicadores, como la presión asistencial, que aún es muy alta, especialmente en las áreas sanitarias de A Coruña y Ferrol. En los hospitales gallegos permanecen ingresados todavía 735 pacientes con COVID-19, de los que 155 están en unidades de cuidados intensivos, una cifra no muy alejada del pico de la primera ola, que fue de 177 enfermos críticos el 4 de abril. Solo en el área coruñesa son 221 los hospitalizados y hay 53 en unidades de críticos (mismo dato que en abril).

Los conservatorios de música y de danza y las escuelas oficiales de idiomas, entre otros centros de enseñanzas especiales, retoman las clases presenciales hoy, con la excepción del uso de instrumentos musicales de viento y la práctica del canto. Sin embargo, no se retomará la presencialidad en las aulas universitarias al menos hasta dentro de una semana.