El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, defendió que la situación en Galicia en relación a la evolución de la pandemia es “la prevista” —tanto en lo que respecta al alza de contagios como en los ingresos hospitalarios y en UCI—, y estimó que “a finales de la próxima semana se habrá tocado techo y se empezará una meseta con cierta tendencia a la baja”.

Núñez Feijóo relativizó el incremento de casos y de la presión asistencial en Galicia. “Hay un incremento de casos nuevos de forma muy especial en las franjas de edad a las que no hemos podido llegar con la vacunación, como consecuencia de que no tenemos dosis para todos los ciudadanos”, apuntó.

Al respecto, el mandatario gallego reiteró que se está dando “una concentración” de casos nuevos en la población de entre 16 y 20 años, con una incidencia superior a los 3.000 casos por cada 10.000 habitantes. “Y a medida que vamos subiendo, hasta los 29, también hay preocupación, aunque los contagios son inferiores”, agregó, para añadir que, a partir de los 30, los contagios descienden.

PRESIÓN ASISTENCIAL

El presidente de la Xunta destacó, una vez más, que Galicia está “dentro de las tres comunidades con menor presión asistencial en planta y en UCI” de España. “De momento los porcentajes van de acuerdo con lo previsto: entre un 1 y un 1,2% de hospitalizados, y entre 0,1 y 0,2% en UCI”.

Preguntado por la hostelería, insistió en que es “un factor determinante y de riesgo” en lo que respecta a la evolución de la pandemia, pero matizó que “no es el mayor”, sino “las personas no vacunadas con prácticas de riesgo en casas o con reuniones, alguna incluso ilegal, como algún botellón aislado que queda en Galicia”.

Y volvió a defender la medida de pedir el certificado de vacunación o una prueba negativa en los municipios con nivel más elevado de incidencia, en la línea de la normativa “de los países europeos”, como “la solución menos mala”. No en vano, remarcó que “la otra alternativa” es “cerrar”.