La excepcionalidad de la pandemia repercute en el mercado laboral: más de 272.000 personas se encuentran afectadas por un ERTE y unos 3,3 millones de españoles están sin trabajo.

Desde junio el Servicio Público de Empleo (SEPE) se adoptan nuevos requisitos dirigidos a la personas desempleadas con el fin de garantizar el pago de los subsidios. Los cambios se anunciaron antes del inicio de época estival, con las consiguientes alteraciones de ésta en el mercado laboral, que se nutre de trabajadores en los meses de julio y agosto para afrontar la temporada alta.

Cuando estos empleados finalicen su contrato deberán acreditar estar en búsqueda activa de empleo, algo que antes de la pandemia ya se exigía, pero que se anuló durante los meses más crudos para garantizar la seguridad de los ciudadanos.

Este cambio afecta tanto a quienes quieran beneficiarse de la prestación por desempleo como de la Renta Activa de Inserción (RAI) y se trata de tras la mejora de la situación epidemiológica y la influencia de las vacunas se ha retomado, ahora que es más seguro la realización de este tipo de trámites.

El SEPE advierte que desde principios de junio será necesario acreditar que uno se encuentra en búsqueda activa de empleo para poder cobrar el paro. Para ello será necesario presentar el certificado BAE, de búsqueda activa de empleo.

¿Qué es la búsqueda activa de empleo?

La BAE no es una acción sino el conjunto de acciones enfocadas a la búsqueda de un empleo. Entre ellas, destacan las siguientes:

-La presentación o envío de currículums en, al menos, tres empresas.

-La realización de una entrevista de trabajo.

-La inscripción en una agencia de colocación.

-La obtención de un trabajo por cuenta propia o ajena.

-La inscripción como demandante de empleo en al menos dos portales online.

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-La presentación a una oferta de trabajo que tenga su origen y gestión en el Servicio Público de Empleo.