Oza y Lamadosa fueron alternativas a Pedralonga para realojar a los expropiados por el hospital

Terrenos junto al tanatorio Servisa y otros junto al aparcamiento público del Chuac fueron estudiados para reubicar a los afectados ELa opción seleccionada, junto al Oncológico, permitiría la construcción de 17 viviendas

Terreno en Oza estudiado para reubicar a expropiados por la ampliación del hospital coruñés.

Terreno en Oza estudiado para reubicar a expropiados por la ampliación del hospital coruñés. / Víctor Echave

El realojo de los vecinos afectados por la ampliación del Hospital Universitario llevó a la Xunta a analizar la posibilidad de cederles terreno para levantar sus nuevas viviendas no solo en Pedralonga, la opción finalmente elegida, sino también en Lamadosa y en Oza. Así figura en la documentación de la Evaluación Ambiental Estratégica que se somete ahora a información pública, en la que aparecen las tres ubicaciones que la administración autonómica sopesó para resolver el problema de las personas que deberán abandonar sus casas por la expansión del complejo sanitario hacia ellas.

Los terrenos propuestos en Lamadosa se encuentran entre el lateral del aparcamiento público del hospital más alejado del mismo y en el núcleo de población que lleva ese nombre. La calle Inés de Ben y la avenida de Lamadosa son otros de los límites de este suelo, en el que, según el plano incluido en el documento, podrían construirse 19 viviendas unifamiliares. En esta misma parcela habría espacio reservado además para infraestructuras, equipamientos y zonas verdes.

La segunda opción estudiada fue un terreno situado frente al Hospital de Oza, entre la iglesia de los mormones y el aparcamiento del tanatorio Servisa. Esa parcela, al borde de la carretera que da acceso al núcleo de As Xubias, contaría con superficie para que se levantasen 16 viviendas unifamiliares, así como para una zona verde en su parte superior y un equipamiento.

Pero la alternativa seleccionada finalmente fue la de Pedralonga, en una serie de fincas que se extienden entre ese núcleo de población y el Centro Oncológico, con la avenida de A Pasaxe y las de Montserrat y Pedralonga como otros de sus límites. La Xunta informó la semana pasada que en ese terreno podrán construirse viviendas para 17 familias que se verán afectadas por las expropiaciones, aunque en el plano incluido en la Evaluación Ambiental Estratégica aparece una parcela más edificable. Al igual que las opciones anteriores, esta también dispone de espacio para una zona verde, aunque de mayor tamaño que en las otras alternativas, y de superficie para equipamiento.

Según explicó el pasado viernes la conselleira de Infraestruturas, Ethel Vázquez, esta ubicación permitirá a los perjudicados por la ampliación del hospital continuar residiendo en la misma zona, ya que la distancia a sus actuales viviendas es de aproximadamente un kilómetro. Con respecto a las otras dos opciones analizadas, la de Pedralonga cuenta con la ventaja de disponer de amplias vistas a la ría a la altura del colegio Santa María del Mar.

La Evaluación Ambiental de la ampliación del hospital prevé que para permitir la construcción de las viviendas para los expropiados en Pedralonga, el terreno necesario sea escindido del Suelo Urbanizable Delimitado (SUD) del plan general que lleva la denominación de Monte Mero. Una vez segregado de ese ámbito, se diseñará un sector “coherente con las características urbanas y en solución de continuidad con la trama”. Según se detalla en el documento, se creará un “tramado urbano sencillo y racional, adaptado a las condiciones de la pendiente del suelo” y adaptado a las previsiones establecidas para el SUD de Monte Mero en el plan general.

La ordenación urbanística para esa zona del municipio establece la reserva de suelo hacia el lugar donde se levantarían las viviendas de los expropiados para permitir una posible ampliación del Centro Oncológico, aunque con su futuro traslado al hospital ampliado esta posibilidad queda descartada.

También califica las parcelas a las que la Xunta pretende trasladar a los afectados como suelo urbanizable para edificación residencial colectiva, aspecto que debería modificarse para permitir la construcción de las viviendas unifamiliares. Otros factores que habrá que tener en cuenta al diseñar este ámbito son el paso por las avenidas de Montserrat y Pedralonga del Camino Inglés a Santiago, así como la afección de este suelo por la Ley de Costas, que establece determinadas limitaciones a la edificación.

La Xunta no solo cuenta con Pedralonga para trasladar a los afectados por las obras del hospital, ya que también reservará espacio en las inmediaciones del mismo para ubicar a la escuela infantil Golfiño, que deberá abandonar su emplazamiento actual al borde de la calle Castaño de Eirís. A otro negocio situado en esa vía, aunque en la acera contraria, Hospedaje Pilar, se le oferta un terreno en Lamadosa en el que reubicarse, ya que su actividad está directamente relacionada con la del hospital.

Información

Los vecinos cuyas viviendas se expropiarán para hacer posible la ampliación del complejo sanitario conocen la propuesta autonómica de su traslado a Pedralonga, pero aseguran que hace meses que no reciben información de la Xunta sobre esta cuestión. La conselleira de Infraestruturas, Ethel Vázquez, cuyo departamento es el encargado de ejecutar las obras del hospital, manifestó el pasado viernes que existe “buena receptividad” de los afectados hacia el lugar planteado para su reubicación.

La asociación de vecinos de Eirís, que defiende sus reivindicaciones, explica que la propuesta de la administración gallega consiste en expropiarles sus viviendas y que posteriormente financien con la cantidad recibida la construcción de otras nuevas en el emplazamiento ofertado, cuyo suelo también deberán costear. Pero el desconocimiento de la suma que recibirán por sus propiedades mantiene a los perjudicados en la incertidumbre, según la entidad vecinal, que admite que muchos de ellos están interesados en la oferta. La asociación discrepa sin embargo del número de viviendas afectadas por la ampliación, ya que aunque la Xunta menciona 17, sus cálculos llegan a 27 o 28 a causa de los accesos.

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