El jugador del Deportivo, Mario Soriano, recibe el apodo del Joker. Su hermano desveló que la película del malo de Batman es una de las preferidas del deportivista, pero, además, el centrocampista celebra sus goles haciendo un gesto parecido al del terrorífico payaso. El blanquiazul, esta vez, ha ido más allá. Ahora lleva al Joker en la piel. A través de sus redes sociales, Mario Soriano ha enseñado su nuevo brazo, en el que se ha tatuado al Joker con las manos en la boca, ampliando su sonrisa, y a él mismo con los brazos abiertos en el terreno de juego en una celebración. Casi una obra de arte con todo detalle.