Los jardines de Méndez Núñez amanecieron ayer clausurados al público debido al fuerte temporal de viento. Así lo indicaban las cintas policiales que rodeaban el recinto. Pese a la advertencia, hubo no pocos transeúntes que se tomaron la prohibición explícita de acceder al parque como orientativa, y no dudaron en traspasar los precintos de seguridad con normalidad para pasear a sus mascotas, sentarse en los bancos o estirar las piernas. Reconocemos los inconvenientes de quedarse en casa cuando uno tiene vacaciones, pero no queremos dejar de recomendar a la ciudadanía que tome precauciones, porque, como dicen las abuelas, luego vienen las desgracias.