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La Opinión de A Coruña

La alta dirección de Inditex ganó el récord de 79 millones en 2021, el triple que un año antes

Sueldos, incentivos e indemnizaciones están detrás de la subida | En compensaciones por la marcha de ejecutivos desembolsó 10 millones, la cifra más alta de su historia

Imagen de la junta de accionistas de Inditex de 2019. | // VÍCTOR ECHAVE

El año pasado fue convulso en la cúpula directiva de Inditex. En noviembre se anunció que Marta Ortega sustituiría a Pablo Isla como presidenta, que Óscar García Maceiras haría lo mismo con Carlos Crespo en el puesto de consejero delegado y que cuatro directivos pasarían a desempeñar funciones de alta dirección, por lo que la cifra de ejecutivos del más alto nivel pasó de 21 a 23. Unos meses antes se habían marchado de la multinacional gallega dos pesos pesados, Antonio Abril y Ramón Reñón, que recibieron sus respectivas indemnizaciones. También fue el ejercicio en el que se abonó, por primera vez, el importe correspondiente al primer ciclo del plan de incentivos a largo plazo para los máximos responsables. Todas estas circunstancias provocaron que la compañía desembolsase el año pasado 79,2 millones de euros a sus altos directivos, de los que 10 fueron indemnizaciones, según recoge tanto la Memoria Anual como en el Informe de Gobierno Corporativo correspondiente al ejercicio 2021 de la empresa.

En la partida de los 79,2 millones no están incluidos los sueldos ni de Pablo Isla ni los de los dos consejeros delegados que tuvo el año pasado: Carlos Crespo hasta el 30 de noviembre y Óscar García Maceiras a partir de esa fecha.

Los 79,2 millones en nóminas es la cifra más elevada abonada por Inditex en su historia. En 2018, fueron 30,8 millones; en 2019 subieron hasta los 31,1 y en 2020 bajaron hasta los 27. Es decir, los casi 80 millones que se embolsaron los máximos ejecutivos en 2021 suponen casi tres veces más que el año anterior.

Por su parte, los 10 millones en indemnizaciones también son la mayor cuantía de su historia. Una cifra que contrasta con la ausencia de este tipo de gasto desde el ejercicio 2013. La cantidad anterior más elevada que pagó por la salida de sus directivos databa de 2005 cuando se abonaron 6,6 millones. En septiembre de ese año, José María Castellano dimitió como vicepresidente del consejo. Un par de meses antes había llegado Pablo Isla.

Los 79,2 millones corresponden a las remuneraciones de los 23 altos directivos que tiene la firma —están excluidos tanto el presidente ejecutivo, Pablo Isla, como el consejero delegado, Carlos Crespo, primero, y desde el pasado noviembre Óscar García Maceiras— e incluyen tanto la retribución fija como la variable devengada en el ejercicio 2021. Las cuentas publicadas por la multinacional gallega no desgranan la cuantía del sueldo fijo, pero en años anteriores rondaba los 30 millones.

En cuanto a la retribución variable, en 2020 no dedicó ninguna partida a este capítulo, mientras que el ejercicio pasado incluyó la variable a largo plazo relativa al primer ciclo (2019-2022) del plan de incentivo 2019-2023. Por este concepto, los 23 dirigentes percibieron 27,5, millones, que se dividieron en 13,4 millones en metálico y 14,1 millones en acciones de Inditex, equivalente a un total de 648.398 títulos.

Además de la retribución fija y la variable, dentro los 79,2 millones también se incluyen los 10 con los que la compañía indemnizó a varios de sus ejecutivos tras su marcha. Aunque la empresa no especifica las cuantías que recibió cada directivo, el año pasado abandonaron Inditex dos históricos. En enero, Antonio Abril Abadín renunció a la secretaría general de Inditex y a la del consejo de administración. Llevaba más de tres décadas en la firma. Su sustituto fue Óscar García Maceiras, que en noviembre ascendió al puesto de consejero delegado.

En junio se marchó otro histórico, Ramón Reñón, que llevaba en la multinacional desde 1992 y que desde 2008 era el director general adjunto al presidente. Estaba considerado uno de los hombres de confianza de Amancio Ortega y también renunció de forma voluntaria.

Con la salida de estos dos pesos pesados, la cúpula directiva se redujo a 19 miembros. Pero en diciembre pasado aumentó a 23, con lo que también creció la partida dedicada a los sueldos de los máximos ejecutivos.

ALTA DIRECCIÓN INDITEX

Beatriz Padín Santos (directora de mujer de Zara), Miguel Díaz Miranda (director financiero y de operaciones de Zara) y Javier García Torralbo (director general de ecommerce de Zara) pasaron a desempeñar funciones de alta dirección al ser nombrados miembros del comité de dirección de la sociedad. Además, Carlos Crespo pasó a ser un alto directivo como director general de operaciones.

También dentro de la partida de los 79,2 millones está la remuneración devengada (no hecha pública por la compañía) a Óscar García Maceiras por el desempeño de las funciones del cargo de secretario general y del consejo, entre el 31 de marzo de 2021, fecha de su nombramiento, y el 30 de noviembre de 2021, cuando fue elegido nuevo consejero delegado, por lo que cesó en sus funciones de alta dirección. También está incorporado el salario de Carlos Crespo González por su cargo de director general de operaciones, transformación sostenible y digital del grupo, y las de Javier Monteoliva Díaz, como director jurídico hasta el 30 de noviembre de 2021, así como el cargo de secretario general y del consejo desde el 1 de diciembre de 2021 hasta el cierre del ejercicio 2021, el 31 de enero de 2022.

Entre los 23 miembros de la cúpula están los máximos responsables de las cadenas de Inditex: José Pablo del Bado (director de Pull&Bear); Antonio Flórez (director de Bershka); María Lorena Mosquera (directora de Zara Home); Jorge Pérez Marcote (director de Massimo Dutti); Óscar Pérez Marcote (director de Zara); José Luis Rodríguez (director de Uterqüe); Beatriz Padín Santos (directora de mujer de Zara) y Carmen Sevillano (directora de Oysho).

Los 23 altos directivos y directivos cuentan con una cláusula de garantía en el supuesto de que sean despedidos por Inditex —por despido improcedente o nulo— o porque abandonen la empresa de forma voluntaria. En estos supuestos, tienen derecho a una indemnización bruta equivalente a dos anualidades calculada sobre la retribución fija y variable para ese año.

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