13 de diciembre de 2019
13.12.2019
La Opinión de A Coruña

Coristanco ve un "descuido" humano en el salto de la plaga de la patata a Bergantiños

El alcalde muestra preocupación tras la detección de tubérculos contaminados en A Laracha y Carballo || Se han retirado ya nueve toneladas en diferentes almacenes

12.12.2019 | 20:37
Patatas de Coristanco a la venta en un mercado.

Un año después de que se detectasen los últimos focos, la polilla guatemalteca, causante de la plaga de la patata, hizo de nuevo su aparición el pasado 28 de noviembre en tres partidas de tubérculos destinados al autoconsumo en dos parroquias de A Laracha y una de Carballo. Hasta el momento se han retirado, según la Consellería de Medio Rural, nueve toneladas de producto. Este rebrote ha puesto en alerta a Coristanco, punta de lanza de la producción en la comarca de Bergantiños, y una de las áreas con mayor tradición patatera de Galicia. El alcalde de esta localidad, Juan Carlos García Pose, ve el salto de la plaga con preocupación y piensa que se debió a "un descuido humano", ya que "el bicho" no tiene capacidad de moverse por sí mismo, más de unos cientos de metros.

Lo más cerca que había estado la plaga de polilla guatemalteca de Coristanco fue Muxía, donde se detectaron patatas afectadas en marzo de 2018. Un año después del fatídico hallazgo, reaparece la polilla en A Laracha y Carballo, poniendo en alerta a Coristanco, concello con enorme tradición productora. Juan Carlos García Pose, en su doble condición de alcalde de la localidad y agricultor, vive con preocupación la cercanía de la plaga, convencido de que este salto se debió a la "mano del hombre". "El insecto tiene una potencialidad de movimientos muy limitada, no presenta gran capacidad de vuelo, y la distancia entre Muxía y Carballo no son las más favorables para él", detalla.

García Pose se muestra optimista ya que, como dice, se ha demostrado que las alertas funcionan y que la plaga, que ha afectado desde 2017 a las comarcas de Ferrolterra, Ortegal y A Mariña (además del norte de Asturias), va en retroceso.

"Coristanco está libre, en este momento no existen restricciones ni para la producción de patata, ni para su almacenaje ni para su distribución", explica el alcalde, quien asegura que hay que permanecer "muy vigilantes".

Para el regidor es el momento de informar y concienciar en el concello. "Todos nos conocemos y podemos detectar a gente que mueve patata de zonas marcadas", manifiesta, a la vez que dice que en el caso de Coristanco "no tiene sentido" traer producto de fuera. En cuanto a las semillas, tienen su origen certificado, por lo que no se corren riesgos, especifica.

Una de las ideas que estudia el concello, en coordinación con la Consellería de Medio Rural, consiste en mejorar la gestión „un "control más férreo"„ de los restos de la cosecha de patata. "La idea es crear un punto de vertido conjunto a nivel parroquial para enterrar los restos con control", especifica García Pose. En la actualidad cada productor decide libremente lo que hace con ellos, si los destina a alimento de animales o a cualquier otra finalidad.

El alcalde recuerda a los productores que en estos momentos no existen limitaciones para transportar el producto por la AG-55 hacia A Coruña, a pesar de discurrir por zonas "tampón" tras el foco de Carballo y A Laracha.

Coristanco trabaja en el diseño de una marca de calidad diferenciada dentro de la subzona productora de Bergantiños para luchar contra el fraude y certificar el origen del producto. Los productores confían en que la plaga no afecte a esta campaña, ni a las ventas del producto.

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