El catedrático Enrique Castillo Ron, que elaboró un estudio para evaluar la probabilidad de un accidente como el del tren Alvia de julio de 2013 por encargo del perito judicial Juan Carlos Carballeira, ha subrayado que habría que proteger ya no solo la de Angrois, sino "todas las curvas" de la red ferroviaria, debido a la posibilidad de error humano.

Así se ha pronunciado durante una comparecencia que se ha desarrollado en unos términos de "debate científico", en palabras de la jueza, Elena Fernández Currás, motivo por el que la magistrada ha llamado la atención en numerosas ocasiones tanto al experto como a los abogados, para pedirles que se centrasen en cuestiones jurídicas. "Nunca en mi vida me encontré con unos peritos tan característicos", ha llegado a señalar.

Más allá del debate sobre "la tasa" de seguridad y las particularidades del modelo desarrollado por este catedrático para medir la probabilidad de accidente, aspectos que la jueza ha visto irrelevantes para determinar eventuales responsabilidades penales por ausencia de prevención de riesgos en la línea, Castillo Ron ha afirmado que el sistema de control de la velocidad 'ERTMS' es "muy superior" al 'Asfa'. "Que nadie lo ponga en duda", ha dicho.

También ha advertido que habría que haber protegido la curva, porque "decir que --el maquinista-- es dios y que no se equivoca nunca no puede ser". "Él se equivoca, como todos", ha resuelto.

"A mí como si es usted íntimo amigo del actual ministro de Transportes", ha indicado en otro momento la jueza, ante el cuestionamiento de la imparcialidad del perito por parte de un abogado que representa a víctimas.

Por su parte, la jueza ha dicho tener "más clara", al ser "más sencilla", la imprudencia que se atribuye al maquinista, pero ha apuntado que "la razón fundamental del enjuiciamiento" del otro acusado, el exdirector de seguridad de Adif, es "en esencia" la "falta de previsión" que supusiera la adopción de "medidas de seguridad que protegieran esa curva". El descarrilamiento provocó 80 muertes y dejó a 140 personas heridas.

Su método

Castillo Ron desarrolló un modelo tras el encargo del perito judicial Juan Carlos Carballeira que analiza el error humano --posibilidad de despiste, cansancio, etcétera-- en relación con los distintos elementos existentes en la línea, que pueden servir para que recupere la atención o no.

Su estudio estima una probabilidad de ocho siniestros por cada millón de viajes, lo cual "significa que la probabilidad de que ocurra alguna vez es alta", toda vez que "es trascendente para la vida de las personas".

A este respecto, el abogado del maquinista le ha preguntado si alguno de esos elementos que él interpreta que ayudan a recuperar la atención (cartelones y señales en vía libre, entre otros) le obligaban a reducir la velocidad.

Sobre este extremo, el especialista ha llegado a reconocer que los puntos hectométricos "no los consideraría" como elementos con "poder" para hacer al conductor recuperar la atención, ya que "son tan mínimos".

El letrado que defiende al maquinista también le ha recordado el aviso de un jefe de maquinistas, que "sin grandes estudios" se percató del riesgo de la curva, que había que pasar a 80 kilómetros por hora, para lo que había que comenzar a frenar con anterioridad, tomando como referencia una señal en vía verde, según manifestaron profesionales.

"Tendría que haber sorprendido a muchos más"

"¡A mí me hubiera sorprendido!", le ha contestado el catedrático. En este sentido, ha constatado que si "te saltas una señal en rojo puedes tener suerte" y "no pasar" nada. Sin embargo, "en este caso, en caso de pasar una curva a esa velocidad" implica que el tren "descarrila seguro".

"¿Cómo no se protege?", ha exclamado, al término de una larga declaración. "Le sorprendió a él, bendito sea dios... ¡Tendría que haberle sorprendido a muchos más!", ha concluido.

En esta línea, ha terminado afirmando que "la normativa" de seguridad ferroviaria "no hay por dónde cogerla" y que "una persona con sentido común" entiende que "este tramo no es de 200", por el inmediatamente anterior a la curva. "Es que no se puede ir a 200 ahí. Es un tramo de deceleración o frenado", ha incidido.

"Mirarlas todas"

Con anterioridad, en el interrogatorio del abogado del estado, Castillo Ron ha recalcado que él protegería "todos los excesos de velocidad en curva". "La causa del accidente es que no se han protegido los excesos de velocidad en curva", ha aseverado.

Esta idea contrasta con la tesis de la comisión de investigación de accidentes ferroviarios (CIAF), cuyo exsecretario, Edmundo Parras, se ratificó este miércoles en que la única causa del siniestro fue el exceso de velocidad con que el maquinista tomó la curva, sin tener en cuenta el hecho de que el cambio de proyecto supuso dejar sin 'ERTMS' los últimos kilómetros de la línea.

Todavía ante las preguntas del representante de Adif, Enrique Castillo Ron ha indicado que, en su opinión, la normativa 'Cenelec' que aplicó el administrador de la infraestructura ferroviaria "no era válida" puesto que se refiere únicamente a los componentes electrónicos.

"Ellos han hecho lo que se hace en la rama ferroviaria en todo el mundo, aquí y fuera. Consideran que al maquinista se le puede dar la responsabilidad, y yo no", ha agregado.

Por eso, a su juicio "hay que mirar todas" las curvas, puesto que "se pueden producir accidentes similares en la vía convencional". "Hay que tomar una medida e ir más allá", ha reclamado, pensando en "cualquier caso en el futuro en el que se despiste" el maquinista.

Y es que, según introdujo ya al inicio de su comparecencia, los análisis de seguridad en centrales nucleares tienen en cuenta el error humano como "principio básico", pero esta es una idea que "no está metida en los ferrocarriles". Por eso, considera que "la normativa tiene mucho que mejorar".

"Volver a segundo de BUP"

Ante la deriva que la declaración ha tomado en muchos momentos, la jueza ha ironizado con que iba a tener que "volver a segundo de BUP", y ha pedido a las partes reconducir sus preguntas.

Según ha dicho, "es habitual juzgar negligencias", pero "generalmente" son "menos técnicas", por ejemplo las del ámbito médico, "más fácil de entender".

Además, "lo habitual en un proceso penal es que los peritos, aunque estén en desacuerdo, cada uno informe sobre lo suyo". "Ustedes han entrado en un debate científico que lo único que hace es liarnos a los juristas más, y concretamente a mí", ha criticado.

En concreto, Castillo Ron ha cuestionado las conclusiones de los peritos Frans Heijnen y James Robert Catmur, que elaboraron un informe para QBE, la aseguradora de Renfe. Su turno será en la próxima sesión del juicio, el martes 24, a partir de las 9,30 horas.