Las fachadas de Cambre comenzaron a llenarse ayer de color en una nueva edición del Cromático Mural Fest. El barcelonés Slim Safont, el argentino Franco Fasoli y Edgar Goás, de As Pontes, comenzaron ayer sus murales en las calles Amil, Río Miño y Polígono. La obra del estadounidense Rub8cón tendrá que esperar algunos días, dado que acaba de dar positivo por COVID-19, según informa el Concello.

Los artistas se afanaban ayer en sus murales, que comenzaban a cobrar forma a la tarde. Slim Safont inmortaliza en una trasera de la calle Amil a una niña bailando con expresión concentrada y traviesa. Se trata, explica, de un particular tributo al confinamiento, a esos meses de encierro obligado que trastocó las rutinas y obligó a combatir la incertidumbre con nuevos entretenimientos: “Evoca un poco la diversión dentro de casa” , explica este muralista que ha dejado ya su huella en Italia, Los Ángeles, Nueva York o Moscú además de en su Barcelona natal.

Slim contó con una asistente de excepción. Nada menos que la modelo de su mural, su compañera Nami Gradolí. Ella posa risueña con su foto de niña. “Me gusta mucho mi expresión en esta foto, tengo cara de loca”, cuenta entre risas. Ella es arquitecta, y no solo se subió a la grúa para ayudar a Slim con los fondos del mural, sino que participó en la selección de la imagen: “Nos gustó mucho la posición y queda muy bien en la fachada, parece que va a pisar la ventana”, cuenta. El artista asiente: “Es una imagen divertida que espero que dé un poco de alegría a este barrio”, apunta Slim, que llama la atención sobre la importancia de festivales como el Cromático Mural Fest, sobre todo en las zonas rurales.