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Jefe de construcción civil durante la obra de la central térmica de Meirama

Xosé Carlos Fernández, ingeniero: “La central de Meirama fue una de mis primeras obras y aprendí mucho”

“La obra se construyó sin mayores problemas y en plazo, con planificación y coordinación de unas empresas con otras. Conseguimos terminar en un plazo muy favorable”

Xosé Carlos Fernández. | // IÑAKI OSORIO

Naturgy procedió al derribo de la torre de refrigeración de la antigua central térmica de Meirama, de 126 metros de altura y tras más de 40 años en pie, a finales de diciembre. Ahora, el jefe de construcción civil durante la construcción de la planta a finales de los años 70, con la empresa Cubiertas y MZOV, relata cómo fue aquel proceso. Habla el ingeniero Xosé Carlos Fernández.

Participó en la construcción de la central de Meirama y, claro, también en la torre de refrigeración. ¿Qué tareas desarrolló?

En una obra como esta llegó a haber casi 1.500 personas. Yo era responsable de lo que era la construcción civil. Hacer las explanaciones, cuando llegamos aquello era un monte, para las distintas explanadas en las que después se van construyendo las instalaciones de la central, la subestación eléctrica, las carreteras, los edificios de oficinas, almacenes, comedores... Construir una obra de estas es un mundo. Mi parte era la parte civil, Hacer las explanaciones y cimentaciones de los edificios, hacer los edificios si eran de hormigón o de estructura metálica. Después las obras más singulares, como la chimenea, las tolvas, la torre de refrigeración. Todo lo que tiene ver con la obra civil.

¿Fue una obra muy compleja?

Es compleja en la medida en que trabaja mucha gente a la vez, incluso en algunas ocasiones, y eso es muy peligroso, unos encima de otros, en distintas plantas. Es compleja en la medida en que intervienen muchas personas, empresas, cada una con su trabajo y sus plazos, y que unos dependen de otros. El responsable civil iba delante de todos los demás. Si yo me retasaba, afectada a todos los demás. Es compleja en la medida se necesita una gran planificación y una gran coordinación de unas empresas con otras. Teníamos reuniones frecuentes para ver cómo eran sus plazos. Con planificación y coordinación de unas empresas con otras la obra se construyó sin mayores problemas y en plazo. Conseguimos terminar la obra en un plazo muy favorable para la empresa porque tan pronto enchufabas el grupo a la corriente ya te empezaban a contar, de aquella había unos beneficios fiscales. En España falta energía. Todas las empresas tenían unos incentivos para poner energía en el mercado cuanto antes.

¿Qué sintió al ver el derribo de la torre de refrigeración?

Soy una persona, que por mí forma de ser y por mis estudios profesionales, que admira, crea y participa en el progreso. Y muchas veces el progreso se consigue a base de destruir otras cosas que hubo previamente o en este caso, prescindir de lo que no es necesario. No sentí una nota especial. Fue una de mis obras primeras, después hice más torres de refrigeración. Esa en concreto fue la primera y fue en la que yo aprendí mucho. En la escuela estudias la teoría, pero después las prácticas son muy diferentes. No sentí exactamente tristeza, sentí la sensación de que algo que había dejado allí había cumplido su fin. Y como se dice, a otra cosa, mariposa.

¿Se debería haber conservado?

Es una obra singular, que solo hay en determinados lugares del planeta. En Galicia, aparte de esta torre, hay otras: cuatro en la central térmica de As Pontes. Yo lo que digo: señores, es una obra singular, una obra estéticamente bonita, es una obra no contaminante, es una obra que vierte humedad a la atmósfera. Yo lo que digo, señores del Gobierno de Galicia, conserven alguna torre. Me da igual, si no es la que construyó mi empresa, conserven alguna.

¿Que quede por lo menos una?

Claro. Fue un monumento al trabajo de la gente que la construyó, es de la arquitectura industrial. Deberían declararla bien protegido

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